La doctora Evelina Quiroga, especialista en enzimas y materiales de la Universidad Nacional de San Luis. (FUENTE EXTERNA)
En la conferencia “Del recurso vegetal al alimento funcional: estrategias sostenibles para la conservación y valorización agroindustrial”, Quiroga vinculó este desafío con los Objetivos de Desarrollo Sostenible promovidos por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), especialmente en lo relativo a una alimentación segura y sostenible.
Según explicó, esa visión incluye una mejor producción, mejor nutrición y mejores estilos de vida, junto con una mayor conciencia ambiental.
Planteó que la producción de alimentos de bajo costo, con altos estándares de calidad, debe ir acompañada del desarrollo de nuevas tecnologías de conservación y de alternativas para el uso de aditivos.
La conferencista explicó que tradicionalmente se ha trabajado por un “camino sintético” para conservar alimentos mediante el uso de aditivos regulados. Sin embargo, indicó que actualmente también se promueve un camino natural, basado en compuestos de origen vegetal que puedan cumplir funciones de conservación y, al mismo tiempo, aportar valor nutricional.
Otro de los temas abordados fue el desarrollo de etiquetas inteligentes, utilizadas en algunos mercados para identificar, por ejemplo, si un alimento fresco ha perdido la cadena de frío. Este tipo de innovación, señaló, permite ofrecer más información sobre el estado del producto antes de su consumo.
La búsqueda de soluciones científicas
Los organizadores del Congreso Internacional de Investigación Científica explicaron que el evento busca consolidar un espacio de articulación entre universidades, centros de investigación, el sector productivo, instituciones públicas y organismos internacionales, con el propósito de generar soluciones científicas que respondan a los principales desafíos sociales, económicos y ambientales del país.
La agenda académica está integrada por seis conferencias magistrales, siete simposios temáticos, 19 paneles, cuatro cursos especializados, 29 talleres, 62 presentaciones de pósteres científicos y 218 investigaciones concurrentes, distribuidas en áreas estratégicas del conocimiento.
Uno de los principales ejes del congreso será la inteligencia artificial, presentada como una herramienta transversal para acelerar la investigación científica, optimizar el análisis de datos, fortalecer la educación superior, impulsar la robótica, desarrollar plataformas inteligentes y apoyar la formulación de políticas públicas sustentadas en evidencia científica.
- La agenda científica también incluirá investigaciones sobre enfermedades cardiovasculares, diabetes, salud mental, genética, medicina molecular, microbioma, fertilidad, nutrición, odontología y nuevas estrategias terapéuticas.
En materia ambiental, se debatirán estudios relacionados con el cambio climático, resiliencia costera, gestión del agua, biodiversidad, conservación de ecosistemas, arrecifes coralinos, manglares, especies invasoras y adaptación territorial frente a los desafíos ambientales del Caribe.
Igualmente, el congreso dedicará espacios especiales al análisis del sargazo, considerado uno de los principales retos ambientales de la región, y explorará alternativas para su aprovechamiento en biomoléculas, cosmética, alimentación animal, nutracéuticos y otros productos de alto valor agregado.