El caso de Anyeli Meliza Sánchez, una joven de 27 años quien murió tras someterse a múltiples procedimientos estéticos, vuelve a poner sobre la mesa la importancia de que los pacientes investiguen a fondo la formación del médico tratante y las condiciones del centro donde serán intervenidos.
De acuerdo con la denuncia hecha por los familiares de Sánchez, la paciente fue intervenida por el doctor José Desena en la Clínica de Especialidades Médicas y de Estética y no fue hasta el fallecimiento de su pariente cuando se percataron que el cirujano ya no pertenece a la Sociedad Dominicana de Cirugía Plástica (Sodocipre).
Andrés Toribio, abogado defensor de la familia Sánchez, mostró documentación en su cuenta en Instagram de cuando en septiembre de 2025, la Octava Sala de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional declaró “culpable de la comisión de homicidio voluntario” al doctor Desena.
El tribunal lo condenó al cumplimiento de la pena de un año de prisión en el Centro de Rehabilitación y Corrección Najayo Hombres, así como el pago de una multa ascendente a 100 pesos por la muerte de otra paciente.
Investigar con anterioridad
El presidente de la Sociedad Dominicana de Cirugía Plástica (Sodocipre), Aniceto Rodríguez, hizo énfasis en que muchos de estos eventos pueden prevenirse si los pacientes toman decisiones informadas antes de operarse.




