Niños se dirigen a su escuela rural del condado de Min, provincia china de Gansu. (EFE)
Consejos para incorporar a la rutina diaria
Desde Baviera recuerdan que no es necesario realizar una actividad física intensa para obtener beneficios sobre la salud visual y general y que pequeños cambios en las rutinas diarias pueden contribuir significativamente a preservar la salud visual y mejorar la calidad de vida a largo plazo:
- Realizar paseos diarios de al menos 20 o 30 minutos.
- Aprovechar los desplazamientos cotidianos para realizar parte del recorrido a pie.
- Reducir el tiempo de ocio frente a pantallas y sustituirlo por actividades al aire libre.
- Descansar la vista periódicamente durante la jornada laboral siguiendo una pauta sencilla: cada 20 minutos, dedicar 20 segundos a mirar hacia un punto lejano, aproximadamente a 6 metros de distancia.
- Usar una luz ambiental adecuada durante el estudio o el trabajo y mejor si puede ser luz natural.
- Utilizar gafas de sol homologadas con protección UV cuando se realicen actividades en exteriores.
- Mantener revisiones oftalmológicas periódicas para detectar posibles alteraciones visuales de forma precoz.
“En un contexto en el que pasamos cada vez más horas frente a dispositivos digitales, es importante recordar que pequeños hábitos cotidianos como pasear al aire libre pueden marcar una gran diferencia en nuestra salud visual. Incorporar momentos de descanso para los ojos y favorecer actividades en exteriores no solo ayuda a reducir la fatiga visual, sino que también contribuye a prevenir problemas visuales a largo plazo, especialmente cuando estas recomendaciones se realizan en edades tempranas”, nos explica el Dr. Fernando Llovet, oftalmólogo cofundador de Baviera que ofrece un servicio integral para el tratamiento de los problemas y enfermedades oculares basándose en criterios de calidad y en el uso de las últimas técnicas de microcirugía.
Más pasos mejor
Caminar es uno de los ejercicios más recomendables para reducir el riesgo de padecer enfermedades crónicas, deterioro cognitivo y muerte, sobre todo si el objetivo es llegar a los 7,000 pasos diarios, según reveló un estudio publicado recientemente en The Lancet.
Expertos de la Universidad de Sídney (Australia) analizaron datos para constatar que incluso alcanzar los 4,000 pasos al día, frente a una media baja de 2,000, puede aportar beneficios significativos para la salud. Los autores destacan que 7,000 pasos diarios, es decir, unos cinco kilómetros, constituyen una meta más realista para la mayoría de la población que los 10,000 recomendados tradicionalmente, sin renunciar por ello a importantes beneficios para la salud.
Alcanzar esa cifra se asocia a reducciones del riesgo de sufrir diversos problemas graves, incluida una disminución de hasta el 47 % de la mortalidad por todas las causas. Aunque el mínimo de 4,000 pasos diarios ya produce efectos positivos, los beneficios aumentan a medida que se incrementa la actividad física. En la mayoría de las afecciones tienden a estabilizarse al alcanzar ese nivel, mientras que en enfermedades cardiovasculares continúan creciendo más allá.