Aunque no genera el mismo impacto que los grandes cargamentos internacionales, el microtráfico en la República Dominicana revela un mercado local persistente, activo y con señales de expansión sostenida ante su comportamiento irregular en volumen, pero constante en presencia.
Durante el primer trimestre de 2026, las autoridades decomisaron más de 2.59 toneladas drogas y realizaron 6,944 operativos, según los reportes de criminalidad de la Policía Nacional y datos de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD).
Un mercado de “dosis” y alta rotación
El negocio del narcomenudeo demuestra una alta capacidad de regeneración y un cambio en la preferencia de sustancias y el flujo de efectivo.
Enero arrancó con un claro dominio de ocupaciones al registrar 697,131 gramos de esta sustancia, concentrando la cocaína el mayor volumen del período con 600.6684, equivalentes al 86 % del total muy por encima de la marihuana con 85,057 gramos y el crack 11,078.
Este comportamiento estuvo acompañado de un alto movimiento de dinero con 30,492 dólares y 2,934,196 pesos fueron ocupados, reflejando un mercado urbano robusto, con puntos de venta activos.
A la par, se registró un repunte de drogas sintéticas como el éxtasis, con 1,452 unidades, y del crack, con 15,575 gramos.
Los operativos se concentraron en el Gran Santo Domingo, Santiago, Puerto Plata y San Cristóbal, aunque con una característica distinta: transacciones más pequeñas y dispersas. Esta fragmentación también se reflejó en el dinero incautado, que cayó a 2,009 dólares y 2,030,832 pesos, sugiriendo un mercado orientado al consumo inmediato.



