Durante más de dos décadas, Leónidas Hernández ha vivido sin recibir agua de manera regular en su vivienda. Residente del sector La Francia Nueva, en Villa Duarte, asegura que lo que comenzó como un servicio irregular terminó convirtiéndose en una ausencia total que la ha obligado a adaptarse a una rutina marcada por la escasez.
“Llevo viviendo aquí 28 años y 25 de esos los he pasado sin agua”, relata.
Su caso no es aislado. En sectores como La Ciénaga, Los Tres Brazos, Villa Francisca y otras zonas del Gran Santo Domingo, la falta de suministro regular de agua potable continúa afectando a cientos de familias, que se ven obligadas a comprar el recurso o recurrir a alternativas informales para cubrir sus necesidades básicas.
Más de 300 mil personas sin agua y más de mil viviendas afectadas por efectos de vaguada
Hernández explica que, cuando se mudó en 1997, el agua llegaba con cierta normalidad, aunque con baja presión. Sin embargo, tras una serie de trabajos realizados a inicios de los años 2000, el servicio dejó de llegar a su vivienda.
Ante esta realidad, muchos residentes han optado por instalar bombas sumergibles para extraer agua, pero no todos cuentan con los recursos para hacerlo. En su caso, debe comprar el suministro a vecinos.
“Antes pagaba 50 pesos por tanque al camión; ahora pago 60 a un vecino. Es más caro, pero al menos tengo agua más seguido”, explica.
En el sector La Ciénaga, específicamente en el Callejón Primero, la situación es similar. Martín Díaz, residente de la zona, asegura que el servicio llega de manera irregular, lo que obliga a los comunitarios a comprar agua o hacer largas filas para obtener pequeñas cantidades gratuitas.
“Un tanque me cuesta 200 pesos, y a veces tenemos que hacer fila para conseguir, aunque sea un galoncito”, comenta.
La escasez se agrava al momento de realizar tareas domésticas, como lavar ropa o limpiar, ya que requieren varios tanques de agua, incrementando los gastos semanales de las familias.



