Entre 2017 y 2025, las Empresas Distribuidoras de Electricidad (EDE) lograron mejorar su eficiencia operativa, medida a través de la cantidad de clientes por empleado, una métrica que refleja cuántos usuarios atiende cada trabajador: a mayor número, mayor aprovechamiento del personal.
En febrero de 2017, cada empleado atendía en promedio 266 clientes; para julio de 2025, esa cifra había alcanzado un máximo de 406. Sin embargo, la tendencia comenzó a revertirse en los últimos meses. A febrero de 2026, el indicador cayó a 383 clientes por empleado, una reducción de 23 en siete meses.



