
El presidente Luis Abinader dispuso este lunes que los directores de los distritos educativos remitan informes periódicos sobre cualquier incidente relacionado con el desayuno y almuerzo escolar, como parte del seguimiento a la calidad de los alimentos que reciben los estudiantes durante el año lectivo.
La instrucción fue dada durante la primera entrega de LA Agenda Semanal, celebrada en el Palacio Nacional, a propósito del inicio este lunes del nuevo año escolar 2026-2027.
Durante el encuentro, el mandatario solicitó que, además de los reportes que ya manejan las autoridades educativas, los directores de distrito remitan los resultados mensuales o quincenales sobre los casos que puedan presentarse en los centros educativos, aunque se trate de situaciones particulares y no de eventos generalizados.
“Puede que no sea general, que no sea un evento general, que sean eventos particulares”, planteó Abinader al solicitar que se lleve un registro estadístico de los casos para determinar su frecuencia y dar seguimiento a las situaciones que requieran atención.
Sobre el menú escolar
En la reunión, Adolfo Pérez, director del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (Inabie) explicó que el menú escolar es diseñado por un equipo de salud y nutrición integrado por pediatras y nutricionistas especializados.
El esquema contempla 25 combinaciones de alimentos, distribuidas durante cinco días a la semana por cinco semanas consecutivas, antes de volver a iniciar el ciclo. De esta manera, los estudiantes reciben combinaciones diferentes durante 25 días.
El menú responde a criterios nutricionales orientados a garantizar una alimentación balanceada para niños y adolescentes. Además, las autoridades señalaron que se ha reducido la cantidad de sal y azúcar utilizada en la preparación de los alimentos.

Ante las inquietudes sobre posibles casos de estudiantes afectados por la ingesta de alimentos, las autoridades informaron que existe un departamento encargado del control y seguimiento de la calidad de los productos que son servidos a través del programa de alimentación escolar.
Ese personal realiza visitas a las cocinas y panaderías encargadas de preparar los alimentos, así como a los centros educativos, con el propósito de verificar de manera permanente las condiciones en que son elaborados y distribuidos.
Además indicaron que cuando se detectan incumplimientos o situaciones que puedan afectar la calidad de los alimentos, se aplican las sanciones correspondientes.
Según lo expuesto en LA Agenda Semanal, durante el pasado año escolar no se registraron incidencias de esa naturaleza de carácter general, aunque se reconoció que la supervisión debe mantenerse de manera continua.
El seguimiento también involucrará a los directores de los centros educativos, maestros, las asociaciones de padres, madres, tutores y amigos de la escuela (Apmae) y otros actores vinculados al sistema educativo.
“Siempre es buena una supervisión”, expresó Abinader durante el intercambio, al insistir en la necesidad de contar con estadísticas que permitan conocer cuántos eventos relacionados con el desayuno escolar se producen y determinar las medidas que correspondan.




