La República Dominicana mantiene una tasa del impuesto sobre la renta a las empresas de 27 %, superior a la de economías nórdicas como Dinamarca y Noruega (22 %), Suecia (20.6 %) y Finlandia (20 %). Además, también supera el promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), del 24.1 %, y el de la Unión Europea, del 21.8 %.
Es cierto que estos países aplican cargas tributarias elevadas en otras áreas. Sin embargo, reconocen que gravar en exceso la actividad empresarial frena la inversión y la generación de riqueza. Por eso cuidan activamente la competitividad de sus climas de negocios.



