El 15 de junio, la selección de Irán debería debutar contra la de Nueva Zelanda en el Mundial 2026 de la FIFA, en Los Ángeles. ¿Se hará ese partido, después de la guerra desatada por Estados Unidos e Israel contra el país de los ayatolas? Y hay más encuentros en duda: los duelos de repechaje que se deben jugar del 23 al 31 de marzo en Monterrey y Guadalajara, México, donde no hay garantías de seguridad después de la caída de “el Mencho”, el líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
En este clima de incertidumbre, plagado de violencia, ruptura del orden internacional y guerra abierta, corre la cuenta regresiva para el máximo torneo futbolístico que organizan por primera vez tres países: Estados Unidos, Canadá y México. Comenzará –o al menos así está programado–




