En un ambiente de desconsuelo, son velados la noche de este miércoles los restos de la niña de un año y ocho meses que murió luego de que le cayera encima una pared en el sector La Lechuga, en el municipio de Los Alcarrizos, producto de las fuertes lluvias.
El velatorio se realiza en la iglesia pentecostal de la comunidad “Jesucristo es el Rey”, junto a sus familiares y vecinos.
Wilkin Alcántara, el padre de Nashla María, visiblemente afectado, solo repetía una y otra vez: “Ay, mi amor de papi, ay, mi negra linda”, sentado al lado del féretro de la pequeña, sin apartarse un segundo de su lado.
El padre de Nashla dijo que sentía «una impotencia grandísima» porque el sueño lo venció y no poder salvarla.
«Ella confió en mí y se durmió. El sueño me venció y mi mujer, yo na’ma’ escuché cuando ella gritó. Mi hija confió en mí y yo no pude salvarla«, lamentó Wilkin destruido por la pérdida de la menor.
Aunque siente que falló a su familia, también daba gracias a Dios y a sus vecinos, por poder sacar a tiempo a su otros dos hijos y a una sobrina que vive con ellos.
Esposa perdió un embarazo
Dijo que pudo sacar con vida a su esposa Ana Cristina, quien resultó herida y está ingresada en el hospital Vinicio Calventi, aunque debe ser operada. Reveló que Ana Cristina perdió un embarazo a causa del accidente.
Wilkin Alcántara, el padre de Nashla María, llora desconsolado la pérdida de su hija. (DIARIO LIBRE/SAMIL MATEO DOMINICI)
De acuerdo con informaciones de su vecina Alejandrina, en el incidente, Ana Cristina resultó con fracturas en un brazo, una pierna y en la columna vertebral.
Sobre Nashla María, Alejandrina solo pudo expresar el gran cariño que le tenía la comunidad, pues pese a su corta edad, ella se había ganado el afecto de sus vecinos.
“Esa era como mi hija, esa era la muchachita mía. Estamos ahí desde el comienzo, desde que la niña nació”, recordó Alejandrina, y la describió como una niña muy alegre.
Nashla será enterrada este jueves a partir de las 9 de la mañana. A la niña le sobreviven su padre, su madre, una hermanita de siete años y un hermano de once meses.
Explicó que la pared que le cayó era una división de la vivienda con un solar de al lado, y la cama donde estaban acostadas Ana Cristina y Nashla estaba cerca de la pared.
“Ellas estaban acostadas al momento en que cayó; el papá incluso no había dormido. Él no quería dormir porque como que percibía”, contó.
Agregó: «Justamente cuando se quedó dormida, ya de cinco a seis (de la mañana), pasó lo sucedido. Entonces la niña, inmediatamente, aparentemente, el golpe la mató de una vez. La niña nunca lloró».