
Freddy Peralta llegó a Nueva York con la expectativa de convertirse en uno de los brazos principales de la rotación de los Mets, pero su paso por Queens terminó muy lejos de lo esperado.
El derecho mocano tuvo marca de 5-9 y 4.99 de efectividad con los Mets y, con su contrato a expirar al concluir la campaña, la organización neoyorquina lo colocó en el mercado y encontró un nuevo hogar para él en los Rays de Tampa Bay de Kevin Cash.
Lo que parecía un cambio de escenario terminó convirtiéndose en una oportunidad para Peralta de recuperar el protagonismo que había perdido durante la primera parte del año.
En Tampa mostró señales del lanzador dominante que ha sido durante buena parte de su carrera. En 10 aperturas compiló récord de 5-2, con 3.25 de efectividad, 43 ponches y apenas 15 bases por bolas.
Un gran cierre
El mocano tuvo marca de 4-0 y 0.96 de efectividad en septiembre, la mejor de la Liga Americana en ese período. Además, completó al menos cinco entradas y permitió una carrera o menos en cada una de sus últimas seis aperturas.
Esa cadena lo colocó junto a un grupo histórico de lanzadores. Empató la cuarta racha más larga de aperturas consecutivas para cerrar una temporada con al menos cinco entradas y no más de una carrera permitida desde el inicio de la Era Moderna, en 1900.
Solo Johan Santana, con ocho en 2004; Ed Walsh, con ocho en 1908; y Jim Kaat, con siete en 1974, habían conseguido una secuencia superior.
Sólido en playoffs
Peralta está en su cuarta postemporada consecutiva y con su apertura de 4.2 entradas, tres hits y una carrera limpia, en la que salió sin decisión ante los Yanquis en el segundo juego de la Serie Divisional, suma 10 apariciones en estas instancias, siete como abridor, con récord de 1-3 y 4.03 de efectividad.
En 38 entradas tiene 44 ponches y ha otorgado apenas 14 boletos, con un WHIP de 1.00, el mejor para un lanzador nacido en la República Dominicana en la historia de los playoffs entre los que han trabajado al menos 30 entradas, según el boletín informativo del equipo.
Después de una primera mitad que debilitó su estatus, consiguió terminar el año como uno de los lanzadores más interesantes disponibles en el mercado. Su desempeño en Tampa, le permite presentar nuevamente su candidatura como un abridor sólido, consistente y con experiencia en escenarios de alta presión.



