
Los clásicos traen su propia historia, y la más reciente edición del español no fue la excepción. Sus designios se escriben sobre la cancha sin apenas tomar en cuenta el presente futbolístico de los equipos, la posición que ocupan en la clasificación o el funcionamiento como colectivo de los jugadores.
Estrategia del Real Madrid
Es un día donde la rivalidad de antaño toma el escenario y una vez arriba se suele burlar de los pronósticos de la previa.
La victoria del Real Madrid en el Camp Nou puso todo lo anterior de manifiesto. Funcionó a la perfección la apuesta de Mourinho de alinear desde el arranque a Bernardo Silva para asegurar más control y criterio al juego, darle más soltura a Arda Güler en todo el eje y depositar confianza arriba en Diomandé ante la ausencia por suspensión de un Vinicius que viendo el desempeño y la entrega del marfileño en su ausencia me parece que va perdiendo titularidad.
Reacciones del Barcelona
Fue un esquema inteligente con la intención de proponer fútbol en lugar de cerrarse atrás y esperar al rival; el tipo de fútbol que hace tiempo esperaba el madridismo.
Hay una sensación de desconcierto en el Barça por la derrota y sus causas. El equipo volvió a jugar mal de mitad de cancha hacia arriba, y cuando así sucede parece que no hay otra alternativa posible, padeciendo los mismos problemas de sostener resultados importantes.
Luis Enrique declaró en el post partido de París en Champions que al Barcelona se le gana presionado desde arriba y ahogando la salida de sus delanteros, pero que eso solo se conseguía con la entrega y el sacrificio de los atacantes de su equipo.
Eso precisamente lo replicó el Madrid a la perfección: los muchachos de arriba bajaron a ayudar, Cucurella se metió en un bolsillo a Lamine Yamal, y sus compañeros en defensa, incluyendo el portero Lunin, estuvieron impecables. Y por supuesto, mención especial por la concepción del gol ganador para Bellingham, Camavinga y Mbappé, ¡brillantes!
Es una temporada larga y los títulos no se ganan en octubre, sí, pero a este Madrid seguro que le debe servir de referencia por el cómo y contra quien, y porque justo tuvo una oportunidad parecida el año pasado y no la supo aprovechar.



