La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) insistió ayer en que no vislumbra un punto máximo en la demanda mundial de petróleo en los próximos 25 años y que el mundo deberá invertir unos 17.7 billones de dólares en el sector para garantizar el suministro de aquí a 2050.
Para esa fecha, la OPEP estima que el ‘oro negro’ seguirá siendo la principal fuente de energía, con un consumo medio de 124 millones de barriles diarios (mbd), un 18 % o 19 mbd más que en 2025.
Declaraciones del secretario general Haitham Al-Ghais
Con este pronóstico, publicado en su informe anual sobre las perspectivas a largo plazo del mercado global de crudo, los expertos del grupo de once ‘petroestados’ revisaron al alza en un millón de barriles la estimación que habían hecho el año pasado, pese a las tendencias a sustituir los combustibles fósiles por fuentes alternativas.
“Aunque las dinámicas a corto plazo, como los acontecimientos geopolíticos, suelen dominar los titulares, es igualmente importante seguir centrados en las tendencias clave que impulsan nuestro futuro a más largo plazo”, subraya el secretario general de la OPEP, el kuwaití Haitham Al-Ghais, en la introducción al documento.


