Tras una ceremonia inaugural cargada de simbolismo, protagonizada por artistas dominicanos y un despliegue visual que emocionó a miles de espectadores, aunque también marcada por discursos extensos que algunos consideraron excesivamente centrados en la política y en asuntos locales, el reto para la organización era otro: demostrar cómo funcionaban las sedes cuando el espectáculo daba paso a la competencia.
Con ese propósito, Diario Libre recorrió este sábado 25 de julio el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, el Malecón Deportivo y el Parque del Este. Más que contar resultados, el objetivo fue escuchar a quienes viven los Juegos desde las gradas, los pasillos y las áreas de competencia: atletas, familiares, entrenadores, comerciantes y aficionados.
El balance de la primera jornada deja una imagen con luces, algunos retos logísticos y un ambiente que empieza a tomar impulso.
Un Centro Olímpico que despertaba poco a poco
Las primeras horas de la mañana encontraron al Centro Olímpico con un ambiente pausado. Para un evento de esta magnitud, la afluencia todavía era reducida.
Las graderías conservaban numerosos asientos vacíos y los pasillos podían recorrerse sin aglomeraciones. Sin embargo, la escena no generaba preocupación entre quienes ya disfrutaban de las primeras competencias.
«Es temprano. Más adelante esto se va a llenar», comentaban varios asistentes con optimismo mientras consultaban el programa de la jornada. Y efectivamente, en las horas de la tarde fue evidente el apoyo del público asistente.
La misma percepción compartían algunos comerciantes instalados en los alrededores, quienes confiaban en que el flujo de visitantes aumentaría a medida que avanzara el calendario deportivo y comenzaran las pruebas más esperadas.
Entre dominicanos y extranjeros surgía una coincidencia casi unánime: la organización.
La señalización, el trato del personal y la orientación brindada por los voluntarios recibían constantes elogios.
«Todo ha sido bastante ordenado«, expresó una visitante puertorriqueña mientras buscaba la ubicación de la siguiente competencia.
El Malecón Deportivo desafía al calor
A pocos kilómetros, el panorama era completamente diferente.
En el Malecón Deportivo el movimiento era constante. Familias, turistas y aficionados recorrían las instalaciones entre competencias, puestos comerciales y actividades paralelas, creando un ambiente mucho más cercano al de una auténtica fiesta deportiva.


