Hay momentos que el deporte regala una sola vez. Para José “Maíta” Mercedes y su nieto Darrell Mercedes, los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 representan precisamente uno de ellos.
Experiencia familiar
Por primera vez en sus vidas, el inmortal del deporte dominicano dirige a su nieto en un equipo oficial.
Después de años aconsejándole desde las gradas, desde la casa o siguiendo su desarrollo a la distancia, comparten el mismo objetivo desde el banquillo y la cancha con la selección dominicana sub-20 en los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Para Maíta, quien representara al país por más de una década, la experiencia tiene un significado especial.
“Sí le he dado seguimiento a lo que él ha tratado de hacer. Trato de aconsejarlo siempre, decirle las cosas desde el juego, pero él también es otro entrenador. Ahí vamos, él me dice, yo le digo y él me explica. Tiene mucho conocimiento del juego”, explicó Maíta a Diario Libre.
Aunque el vínculo familiar es inevitable, el experimentado dirigente asegura que dentro de la cancha intenta ver únicamente al jugador.

“Es un armador que realmente tiene las condiciones para organizar el juego. Tiene buena visión, puede lanzar en momentos importantes, crear para sus compañeros y son ese tipo de armadores que muchos equipos necesitan”, explicó al describir las virtudes de Darrell.
El joven base, por su parte, asegura que nunca ha sentido una presión diferente por tener a su abuelo como entrenador.
“Yo le digo papá, pero nunca me ha impresionado que él sea mi coach porque siempre lo he visto como algo normal. Sé que por su experiencia siempre me va a dar lo mejor. Me puede ayudar dentro de la cancha y fuera de ella con la disciplina. Creo que es una bonita experiencia”, expresó.
La admiración entre ambos va mucho más allá del parentesco.
El propio jugador se define como un armador que prioriza el funcionamiento colectivo.
“Me considero un jugador que puede llevar el juego, defender, darle ánimo al equipo y mantener una buena química con mis compañeros”, explicó.
Desempeño deportivo
Ese crecimiento lo llevó desde las canchas de clubes en República Dominicana hasta España, donde actualmente continúa su desarrollo.
Su recorrido con la selección comenzó en el Centrobasket sub-U17, de 2023 donde disputó cinco partidos con promedios de 6.2 puntos y dos asistencias.
República Dominicana ya aseguró su clasificación a las semifinales del torneo tras cerrar invicta la fase de grupos y continúa en la lucha por la medalla de oro.
Mientras tanto, abuelo y nieto ya pueden decir que vivieron una experiencia que muy pocos ofrece el deporte: representar juntos al país, uno impartiendo las instrucciones desde la banca y el otro ejecutándolas sobre el tabloncillo.




