Carla y José Manuel decidieron unir sus vidas hace cuatro años con la ilusión de formar una familia y vivir en un sector que les ofreciera tranquilidad y condiciones dignas. Para hacer realidad ese sueño, adquirieron mediante préstamos bancarios un apartamento en el residencial Ciudad Real II.
Pero aquella decisión, que debía marcar el comienzo de una nueva etapa, terminó convirtiéndose en una pesadilla. Ahora la pareja contempla vender el inmueble y marcharse del lugar debido a una situación de insalubridad que se ha agravado con el paso del tiempo.
El problema está a pocos metros de su vivienda: una cañada por donde corren aguas residuales y excrementos humanos sin tratamiento sanitario. El mal olor invade los alrededores y obliga a los residentes a mantener cerradas las ventanas que dan hacia el cauce.
Carla y José Manuel no son los únicos. Otros propietarios también han colocado letreros de “Se vende” en sus apartamentos. Mientras esperan que aparezca un comprador, continúan viviendo en medio de los olores desagradables y la contaminación.
Desembocadura de una cañada con agua residual en el barrio Nuevo Domingo Savio. (DIARIO LIBRE/LUDUIS TAPIA)
(DIARIO LIBRE/LUDUIS TAPIA)
Este chorro es permante, frente a la Ciudad Ganadera, Autopista 30 de Mayo. (DIARIO LIBRE/LUDUIS TAPIA)
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Ciudad Real II es un proyecto privado compuesto por 3,716 apartamentos, donde viven aproximadamente 20,000 personas. El residencial, de acuerdo con las denuncias recogidas, carece de un sistema adecuado de drenaje sanitario, por lo que las descargas de los baños terminan en las cañadas, que luego conducen los líquidos hacia el río Isabela.
La situación se repite en otros puntos del Gran Santo Domingo, entre ellos los residenciales Carmen María I y II, Altos de Colombia, Carmen Renata y Prados de San Luis, donde los residentes también enfrentan problemas relacionados con el manejo de las aguas residuales.
Un sistema sanitario convertido en un “elefante blanco”
La Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (Caasd) dispone de 19 plantas de tratamiento de aguas residuales de diferentes capacidades, de acuerdo con el listado suministrado por la propia institución.
Estas infraestructuras, junto con al menos cinco sistemas colectores, fueron concebidas para recoger y tratar las aguas residuales generadas por los aproximadamente 3.7 millones de habitantes del Gran Santo Domingo, integrado por el Distrito Nacional y los siete municipios de la provincia Santo Domingo.
Espacio descuidado en Ciudad Real II (DIARIO LIBRE/LUDUIS TAPIA)
Riachuelo de agua clocal, en Ciduad Real II. (DIARIO LIBRE/ LUDUIS TAPIA)
Ciudad Real II (DIARIO LIBRE/LUDUIS TAPIA)
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Sin embargo, de las 19 plantas, solo siete se encuentran en funcionamiento, algunas de manera limitada, mientras las restantes 12 permanecen fuera de servicio.
Durante 21 días, un equipo de Diario Libre ejecutó un recorrido por las plantas incluidas en el registro de la Caasd. Encontró una infraestructura sanitaria que, en varios casos, permanece abandonada o subutilizada, pese a que algunas instalaciones fueron construidas con capacidad para procesar miles de metros cúbicos de aguas residuales cada día.
Entre las que no funcionan está la planta de tratamiento Los Americanos, en Los Alcarrizos, diseñada para procesar 2,764.60 metros cúbicos diarios. Según los datos recopilados, solo operó durante los primeros meses posteriores a su construcción, durante el segundo gobierno de Leonel Fernández (2004-2008).
En ambos lados de la carretera Mella, casi con la entrada de la carretera hacia Guerra, se acumulan los excrementos humanos. La Caasd lo registra como una solución sanitaria. (DIARIO LIBRE/LUDUIS TAPIA)
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Sectores de clase media y alta también enfrentan el problema
Piantini, Naco, Serrallés, Los Cacicazgos, La Castellana, Bella Vista, Evaristo Morales y La Julia, son algunos de los sectores de clase alta que carecen de un sistema de drenaje sanitario convencional.
En esos lugares, las aguas residuales son manejadas mediante sistemas sépticos, pozos filtrantes y plantas de tratamiento privadas.
El problema es que estos sistemas pueden convertirse en una fuente de contaminación del subsuelo y del manto freático cuando no reciben el mantenimiento o tratamiento adecuado.
La preocupación aumenta en una ciudad donde algunas edificaciones utilizan fuentes subterráneas para suplir parte de sus necesidades de agua.
Estudios realizados por la Caasd han identificado, en muestras de agua potable tomadas en sectores como Piantini, bacterias como E. coli y Salmonella, además de otros patógenos. La presencia de estos microorganismos ha sido relacionada con una posible contaminación cruzada entre aguas sanitarias y fuentes de abastecimiento.
La Caasd informó que están en proceso de licitación las siguientes plantas: 1-Villa Liberación con un presupuesto de RD$82,944,833.82; Los Americanos, en Los Alcarrizos RD$188, 812,271.11; Caballona, RD$126,605,599.90; Hato Nuevo, RD$303,935,, 276.31 y Lotes y Servicios, RD$77,259,659.07.
El costo de no tratar las aguas residuales
La historia de Carla y José Manuel resume, a escala humana, las consecuencias de una crisis que trasciende el problema de los malos olores.
Una pareja que compró un apartamento para formar un hogar ahora coloca un letrero de “Se vende” porque vivir junto a una cañada contaminada se volvió incompatible con su proyecto de vida.
Detrás de cada cañada contaminada hay, sin embargo, un problema mayor: una ciudad que creció sin que sus redes sanitarias avanzaran al mismo ritmo.