La obesidad, el sedentarismo, el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol figuran entre los principales factores de riesgo modificables asociados al aumento de los cánceres gastrointestinales en adultos jóvenes, advirtió la oncóloga de la Clínica Mayo en Phoenix, Arizona, Christina Wu.
En un encuentro virtual con periodistas latinoamericanos, la especialista explicó que también existen factores que no pueden modificarse, como los antecedentes familiares y los síndromes hereditarios, entre ellos el síndrome de Lynch y la poliposis adenomatosa familiar, que incrementan significativamente el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal.
- Los cánceres gastrointestinales se reifieren a los diversos tipos de tumores malignos que afectan al sistema digestivo (como los de esófago, estómago, colon, hígado, etc.)
«Las personas menores de 50 años no son demasiado jóvenes para desarrollar un cáncer gastrointestinal«, enfatizó.
«El tabaquismo y el elevado consumo de alcohol son probablemente los factores modificables más importantes sobre los que podemos actuar para reducir el riesgo», agregó.
- Wu explicó que el cáncer colorrectal es el tipo de cáncer gastrointestinal de inicio temprano más frecuente en el mundo, seguido por los cánceres de estómago, esófago y páncreas.
También existen otros menos comunes, como los de vesícula biliar, apéndice, intestino delgado y los tumores neuroendocrinos.
La oncóloga dijo que, además de los factores hereditarios, ciertas enfermedades como la enfermedad inflamatoria intestinal también incrementan el riesgo de desarrollar cáncer de colon.
Síntomas que no deben pasarse por alto
Wu llamó a prestar atención a señales que con frecuencia son minimizadas por los pacientes jóvenes o atribuidas a problemas digestivos comunes.
Entre ellas mencionó:
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La pérdida de peso inexplicable
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Disminución del apetito
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Dolor abdominal persistente
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Dificultad para tragar
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Ictericia
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Cambios en el hábito intestinal como diarrea o estreñimiento
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Sangre en las heces
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Anemia
«A menudo los pacientes jóvenes no prestan atención porque piensan que no pueden tener cáncer. Muchas veces esos síntomas llevan tiempo antes de que finalmente se haga el diagnóstico«, señaló.
Asimismo, indicó que también es necesario sensibilizar a los médicos de atención primaria para que contemplen la posibilidad de un cáncer gastrointestinal cuando un paciente joven presenta síntomas persistentes.
«Tenemos que educar tanto al público como a nuestros colegas de la profesión médica«, afirmó.
Helicobacter pylori y cáncer gástrico
Consultada sobre el papel del Helicobacter pylori, Wu explicó que esta bacteria, que infecta el estómago, constituye un factor de riesgo importante para el cáncer gástrico y que su detección y tratamiento oportunos ayudan a reducir la incidencia de la enfermedad.
Indicó que en algunos países con alta frecuencia de cáncer de estómago existen programas de tamizaje para detectar y tratar la infección antes de que evolucione hacia lesiones malignas.
No obstante, aclaró que sus síntomas suelen confundirse con otros trastornos digestivos, por lo que recomendó acudir al gastroenterólogo cuando las molestias son persistentes.
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