La investigación por la muerte de Emmanuel Contreras Medina no se limita a los videos que muestran la persecución con un bate ni a la transferencia de RD$15,000 que originó la fallida compra de un celular.
El Ministerio Público incorporó al expediente movimientos de cuentas bancarias, conversaciones de WhatsApp y videos y audios entre el imputado Lenin Jhericop Núñez de León y una persona que, hasta ahora, el órgano acusador identifica únicamente como “Ángel”.
La existencia de este material aparece en la relación de pruebas presentada por la Fiscalía del Distrito Nacional para sustentar su solicitud de prisión preventiva contra Núñez de León.
- Se trata de un elemento que no figura en la narración principal de los hechos realizada por el Ministerio Público y cuyo alcance todavía no ha sido explicado públicamente.
El documento señala que el 27 de agosto una mujer identificada como Martha de León entregó al Ministerio Público una memoria USB que contiene “videos y audios entre el imputado Lenin Jhericop Núñez de León y alguien solo conocido como Ángel”, además de movimientos de cuentas bancarias y capturas de conversaciones de WhatsApp.
La Fiscalía no atribuye en el documento mostrado una participación del hombre identificado como Ángel en la muerte de Contreras Medina ni precisa el contenido de las conversaciones. Tampoco establece a quién pertenecen todas las cuentas cuyos movimientos fueron incorporados a la investigación.
Ese material, sin embargo, muestra que los investigadores están examinando una ruta más amplia que la secuencia ocurrida la mañana del 1 de julio en el estadio de béisbol La Javilla, en Los Praditos.
Nuevas evidencias digitales
El expediente también incluye una memoria USB con videos de cámaras de seguridad en los que, según el Ministerio Público, se observa a Núñez de León perseguir con un bate a Contreras Medina.
A eso se suman grabaciones obtenidas mediante las cámaras corporales de los agentes policiales que llegaron al lugar después de la agresión.
La Fiscalía cuenta, por tanto, con al menos tres tipos de evidencia digital: las imágenes del momento del hecho, las grabaciones realizadas por los policías después de la agresión y comunicaciones y movimientos financieros relacionados con personas que aparecen alrededor del caso.
Contexto de la investigación
Una compra de RD$15,000 que comenzó con un teléfono de RD$35,000.
La investigación tiene como punto de partida una operación en Facebook Marketplace que, según el Ministerio Público, involucró a tres personas que no tenían la misma información sobre la transacción.
La Fiscalía sostiene que Núñez de León publicó para la venta un iPhone 15 Pro Max de 256 GB por RD$35,000.
Joan Manuel Jiménez Medina, cuyo nombre aparece también en documentos como Yoan Manuel Jiménez Medina, habría contactado al propietario del teléfono interesado en comprarlo.
Pero, de acuerdo con la acusación, Jiménez Medina se presentó ante Emmanuel Contreras como si fuera el verdadero vendedor y le ofreció exactamente el mismo aparato por RD$15,000.
Contreras transfirió esos RD$15,000 a una cuenta de banco a nombre del intermediario, según establece la solicitud de coerción.
Después ocurrió el paso que provocó el encuentro entre dos personas que aparentemente tenían versiones distintas de una misma negociación.
Jiménez Medina informó a Núñez de León que Contreras acudiría a La Javilla a buscar el celular y que le entregaría el dinero personalmente.
Contreras, por el contrario, llegó convencido de que ya había pagado.
Cuando Núñez de León le entregó el teléfono, el joven lo guardó y comenzó a marcharse. El imputado le reclamó entonces el pago.
La Fiscalía sostiene que Contreras salió corriendo mientras decía que estaba siendo víctima de un robo.
Núñez de León lo persiguió con un bate mientras le gritaba “ladrón”, de acuerdo con el expediente. Al alcanzarlo, alegadamente lo golpeó primero en la espalda y posteriormente en la cabeza.
Contreras cayó al pavimento y el imputado recuperó el teléfono de uno de sus bolsillos, según la versión presentada por los fiscales.
La secuencia, ampliamente divulgada desde que el Ministerio Público presentó su solicitud, fue captada por cámaras de seguridad y presenciada por varias personas.
La víctima permaneció hospitalizada por más de dos meses y falleció el 9 de septiembre.
¿Qué busca establecer el Ministerio Público con los movimientos bancarios?
Esa es ahora una de las interrogantes que deja abierta el expediente.
La transferencia de los RD$15,000 realizada por Contreras ya forma parte central de la hipótesis de la Fiscalía porque permitiría documentar que la víctima entendía que había pagado por el teléfono antes de llegar al estadio.
Pero la inclusión adicional de “movimientos de cuentas de banco”, junto con capturas de WhatsApp y comunicaciones entre Núñez de León y la persona identificada como Ángel, indica que los fiscales recopilaron información financiera y de comunicaciones más allá de aquella transferencia inicial.
El documento no permite determinar todavía qué pretenden demostrar específicamente con esas evidencias.
Tampoco permite vincular a “Ángel” con la estafa atribuida a Jiménez Medina o con la agresión. Cualquier conclusión en ese sentido iría más allá de lo que sostiene actualmente el expediente.
Sí permite establecer que la investigación no terminó con la identificación de quién llevaba el bate.
Volumen de pruebas reunidas
Tres memorias USB.
La lista de pruebas muestra además el volumen de material audiovisual reunido.
Una memoria USB contiene las imágenes de las cámaras corporales de los policías que acudieron a la escena.
Otra, de 64 gigabytes y entregada voluntariamente por un hombre identificado como Ubin Vicente, contiene grabaciones de cámaras de seguridad que, según la Fiscalía, muestran a Núñez de León persiguiendo con el bate a Contreras.
Una tercera contiene las comunicaciones, videos, audios y registros financieros entregados por una mujer.
El Ministerio Público también cuenta con testimonios de la hermana de la víctima, policías, el entrenador del estadio, personas que se encontraban en el lugar y el empleador de Contreras, además del certificado médico y las actas relacionadas con su fallecimiento.
La Fiscalía ha otorgado provisionalmente al hecho la calificación de homicidio voluntario, bajo los artículos 295 y 304 del Código Penal.
Núñez de León sostiene, por su parte, que no salió del país huyendo de las autoridades y que regresó voluntariamente desde Estados Unidos para enfrentar el proceso. Su familia afirma que permaneció en República Dominicana durante julio y que viajó posteriormente por sus estudios. El Ministerio Público sostiene que salió del país después del hecho y utiliza esa circunstancia para argumentar riesgo de fuga.
La audiencia para conocer la medida de coerción fue aplazada a solicitud de la defensa, que pidió tiempo para estudiar los documentos y videos presentados por la acusación.
Pero mientras el proceso se concentra públicamente en lo ocurrido dentro y alrededor del play de Los Praditos, el expediente revela que los fiscales también están mirando teléfonos, conversaciones y cuentas bancarias


