Unos 6,000 planteles escolares construidos antes de la implementación del código sísmico, muchos de ellos sin estudios de suelo, serán evaluados para determinar su vulnerabilidad ante un terremoto, como parte de un levantamiento que abarcará cerca de 8,000 infraestructuras educativas del país.
El proceso, anunciado este martes en el marco del lanzamiento del Registro Técnico de Infraestructura Escolar (RT-DIE 2026), se extenderá durante seis meses y permitirá reunir información sobre las condiciones estructurales y geotécnicas de los centros para orientar las decisiones de las autoridades.
El director de la Dirección de Infraestructura Escolar (DIE), Roberto Herrera, explicó que la antigüedad de buena parte de los planteles y la falta de estudios de suelo representan un desafío para determinar su capacidad de respuesta ante un movimiento telúrico.
“Hay una incertidumbre con respecto a cómo se comportarían estos cerca de 6,000 planteles ante un sismo que pudiese ocurrir”, advirtió Herrera sobre la construcción de los planteles antes del código sísmico y muchos sin estudios de suelo.
Agregó: “el levantamiento dará una data que va a servir para entonces nosotros tomar las medidas y las correcciones que tenemos que tomar para lograr que nuestros hijos tengan un plantel escolar seguro como debe ser”.


