Estudiantes de la escuela El Aguacate de Jacagua, en Santiago, reciben clases en una iglesia. (DIARIO LIBRE/ANEUDY TAVÁREZ)
Explicó que los estudiantes continúan recibiendo clases en la iglesia de la comunidad, situación que considera caótica debido a que cada vez que se realizan actividades religiosas las clases deben ser suspendidas.
Bautista aseguró que representantes comunitarios han acudido en varias ocasiones al distrito educativo y han sostenido encuentros con autoridades del Ministerio de Educación, incluyendo visitas de ministros, «pero siempre reciben la misma promesa».
Demandas de los residentes
Destaca que la comunidad ha sido históricamente productiva y que de allí han salido numerosos profesionales, entre ellos médicos, abogados y sacerdotes, por lo que considera injustificable la falta de un centro educativo digno.
Mientras tanto, padres y residentes afirman sentirse agotados por la espera.
“Exigimos que el Gobierno haga la escuela, porque los niños están recibiendo clases en la iglesia y ya no soportamos más”, expresó la comunitaria María del Carmen Colón.
- La mujer afirmó que las condiciones actuales afectan tanto a los estudiantes como a las actividades religiosas del lugar.
“Cuando están dando misa hay que parar para que los niños puedan recibir clases”, denunció.
Los comunitarios hicieron un nuevo llamado al Gobierno y al Ministerio de Educación para que inicien cuanto antes la construcción del plantel escolar y pongan fin a una espera que ya supera los cuatro años.