«Nos están matando a nuestros hijos, nos están dejando sin ellos». Con esas palabras, Rosa María Méndez Reyes, residente del sector Mendoza, llamó a las madres de la comunidad a unirse para exigir que se detengan las muertes durante operativos policiales, tras el caso de los mellizos Randy Omar y Omar Randy Borges Jiménez, de 16 años.
La mujer, quien aclaró que no tiene parentesco con la familia de los adolescentes, contó que la mañana del operativo llevaba a sus hijos a la escuela cuando los agentes le ordenaron retirarse de la calle, por lo que tuvo que tomar otra vía.
«La verdad hay que decirla: están matando a los jóvenes, no les están dando oportunidades de nada. Si hacen algo, no es que los esté apoyando, pero el deber es arrestarlos, apresarlos. Yo he escuchado de pastores que tuvieron una vida mala, se reformaron en la cárcel y cambiaron», expresó.
Reconoció que los jóvenes del barrio «no son perfectos«, pero sostuvo que no merecen morir de esa manera y que deben tener oportunidades para reinsertarse en la sociedad.
«Los policías son para defendernos, no para destruirnos», afirmó, al tiempo que pidió la intervención del presidente Luis Abinader.
Méndez Reyes llamó a las madres del sector a reunirse y organizarse para exigir que cesen estas muertes. «Esto no puede seguir así», insistió.



