
Pese a las bajas, el PSG demostró que hay una diferencia abismal entre el bicampeón de Europa y el Villarreal, al que goleó 6-0 este martes para mantener el pleno de victorias en la Liga de Campeones.
El duelo de la 4ª jornada de la Champions quedó decidido en poco más de un cuarto de hora, el tiempo que tardó el campeón francés en marcar cuatro goles, aprovechando los errores defensivos del equipo castellonense.
Joao Neves abrió el marcador en el minuto 9 y sin tiempo para reaccionar anotaron Desiré Doué (12′), Senny Mayulu (13′) y Fabián Ruiz (17′).
Según la empresa de datos Opta, el PSG estableció «el récord del equipo que más rápido marcó cuatro goles en la Liga de Campeones (16 minutos y 2 segundos).
El récord anterior lo tenía el Real Madrid, que le marcó cuatro al Dynamo Zagreb en 20 minutos en noviembre de 2011.
Entre el primer gol y el cuarto apenas pasaron 7 minutos y 35 segundos.
El equipo de Luis Enrique, que mantiene el liderato del grupo único de la primera fase de la Champions (con un pleno de 12 puntos), no echó en falta a ninguno de sus titulares lesionados (Kvaratskhelia, Marquinhos, Dembélé y Nuno Mendes) y volvió a demostrar que cuenta con mucho fondo de armario.
«Si algo ha demostrado el equipo, es su capacidad para ser fiable: salir a ganar, independientemente de las lesiones o del estadio en el que juguemos», destacó el técnico asturiano.
No obstante, Luis Enrique no quiere excesos de confianza tras el buen inicio de la competición: «No significa nada. Sólo habrá un campeón en la final de Madrid, y el objetivo es ser el campeón allí».
Doblete de Fabián Ruiz
El Villarreal parecía un juguete roto en manos del PSG, que no dejó de buscar el gol pese a la ventaja, aunque en la última acción de la primera parte, luego de un mal control de William Pacho, Ayoze Pérez tuvo la mejor ocasión para los locales, pero el portero ruso Matveï Safonov evitó el tanto.
En la segunda parte, el PSG mantuvo el pie en el acelerador y marcó por medio de Fabián Ruiz (50′) y del joven de 17 años David Boly (78′).
El técnico del Villarreal, Iñigo Pérez, hizo autocrítica tras el partido: «Lo que más me duele es no haber estado a la altura de la confianza depositada en mí, haber fallado a los jugadores al no proporcionarles las herramientas para evitar que esto ocurriera, y haber decepcionado a las personas que han venido hoy al partido».
«Tras encajar esos goles de forma tan consecutiva, el golpe fue demasiado duro como para sobreponerse», añadió.




