En Puntacana Resort, lo que se descarta no siempre termina en un vertedero. Una botella, un resto de comida o un material que tradicionalmente sería considerado basura puede convertirse en parte de un nuevo ciclo.
Esa es la lógica detrás de Descarga Cero, una iniciativa de la Fundación Grupo Puntacana que desde hace años trabaja para transformar la manera en que se gestionan los residuos generados por la operación turística, los residentes, comercios y comunidades vinculadas al destino.
El modelo parte de una idea sencilla: separar para aprovechar. Los residuos se clasifican desde su origen en cuatro categorías: materiales orgánicos, residuos de jardinería, reciclables y basura común. Esta primera etapa resulta fundamental, ya que cuando los materiales llegan mezclados, se reducen significativamente las posibilidades de recuperarlos y darles una nueva utilidad.
Los materiales reciclables son trasladados posteriormente al Centro de Valorización del Este (CENVAREE), donde son clasificados y preparados para su procesamiento. Allí, lo que antes era considerado un residuo puede reincorporarse a nuevos procesos productivos.
Pero Descarga Cero va más allá del reciclaje tradicional. La iniciativa también ha explorado alternativas para aprovechar residuos orgánicos y reducir el volumen de materiales que termina en los vertederos. En alianza con BID Lab, el laboratorio de innovación del Banco Interamericano de Desarrollo, la Fundación Grupo Puntacana ha desarrollado soluciones de economía circular para los residuos generados en zonas turísticas.
Uno de los resultados de este trabajo es el aprovechamiento de restos de alimentos provenientes de operaciones vinculadas a la porcicultura, que pueden ser transformados en alimento seguro para cerdos. De esta manera, un material que podría convertirse en desperdicio vuelve a entrar en el ciclo productivo, al tiempo que se reduce el volumen de residuos enviados a disposición final y las emisiones asociadas a su descomposición.


