El cierre en Santiago del local del Centro de Capacitación para Ciegos (Cecapci), debido a las grietas que presenta la estructura del edificio, ha dejado sin servicios a cientos de personas con discapacidad visual y a miles de estudiantes que recibían atención educativa y terapéutica gratuita.
La directora del centro, Ana García, explicó que la paralización de las actividades ha generado preocupación entre decenas de familias, debido a que muchos niños han experimentado retrocesos en su desarrollo tras la interrupción de las terapias y programas de apoyo que ofrecía la institución.
Según indicó, padres de estudiantes han expresado que sus hijos han manifestado cambios en la conducta y el aprendizaje de algunos menores, quienes dejaron de recibir la atención especializada que recibían en el centro.



