Servicios y medicamentos no suministrados
El Ministerio Público afirma que parte del dinero fue sustraído mediante cobros a Senasa por servicios y medicamentos que no fueron entregados a los pacientes. Esta modalidad aparece específicamente dentro de la investigación vinculada al Instituto Oncológico Regional del Cibao.
Según el órgano investigador, los procesados habrían utilizado entidades relacionadas para facturar prestaciones inexistentes o incompletas, afectando tanto los recursos de Senasa como la atención destinada a pacientes vulnerables.
Estados financieros adulterados
La investigación también incluye presuntas adulteraciones de estados financieros como mecanismo para facilitar la distracción de recursos. El Ministerio Público sostiene que estas prácticas permitieron encubrir operaciones fraudulentas y movimientos de fondos dentro de la estructura investigada.
A esto se suma, según la acusación, la utilización de programas especiales sin sustento jurídico. El órgano persecutor considera que estas herramientas fueron empleadas para desviar dinero público mediante operaciones que aparentaban tener respaldo administrativo o institucional.
Medicamentos donados y exoneraciones
Otra línea de investigación se concentra en el manejo de medicamentos. El Ministerio Público menciona la venta de medicamentos donados, restricciones a donaciones gratuitas, entrega incompleta de tratamientos y contrabando mediante exoneraciones fiscales. También incluye tráfico de sustancias controladas.
Estas prácticas forman parte de la Operación Onco14, relacionada con el Patronato Cibaeño Contra el Cáncer y el Instituto Oncológico Regional del Cibao, una de las ramificaciones de la investigación sobre Senasa.
Salarios, viáticos y otros beneficios
El Ministerio Público también identifica como mecanismo de distracción de fondos la autoasignación de salarios, viáticos y otros beneficios. Según la investigación, estos pagos no correspondían al personal de las entidades involucradas. El expediente agrega gastos de representación considerados ilegítimos y reembolsos fraudulentos por viajes y hoteles.
Estas operaciones habrían permitido extraer recursos mediante desembolsos administrativos que, de acuerdo con el órgano acusador, carecían de justificación o respondían a intereses particulares.
Cirugías estéticas en un centro oncológico
La investigación sostiene que habitaciones del Instituto Oncológico Regional del Cibao fueron utilizadas para realizar cirugías estéticas. El Ministerio Público incluye este hecho entre las irregularidades detectadas dentro de la Operación Onco14.
La acusación señala que las instalaciones destinadas a la atención de pacientes con cáncer habrían sido empleadas para procedimientos distintos a su función principal, dentro de un esquema que también incluye facturación irregular, manejo indebido de medicamentos y otras prácticas presuntamente fraudulentas.
Sabotaje digital y robo de archivos
El expediente incorpora además hechos relacionados con sabotaje digital y robo de archivos. El Ministerio Público no ofrece en su comunicado mayores detalles sobre cómo se habrían ejecutado esas acciones, pero las incluye entre las conductas investigadas dentro de la estructura.
Estas prácticas aparecen junto con otras acusaciones de lavado de activos, falsificación y uso de documentos falsos, lo que muestra que la investigación no se limita a irregularidades médicas o financieras.