
Cuando Junior Caminero pisó nuevamente el Tropicana Field en septiembre de 2024, aún no era el nombre que ahora resuena en todos los rincones del béisbol.
No era todavía el fenómeno que se consagró como estrella, el mismo que la temporada pasada firmó números deslumbrantes: 45 jonrones, 110 carreras impulsadas, y una trayectoria que lo catapultó al estrellato internacional.
Por eso, no fue una sorpresa que su regreso al estadio de los Rays el lunes por la tarde estuviera marcado por una actuación con sello de superestrella. Tras fallar con un elevado en su primer turno al bate, el joven de 22 años no tardó en dejar claro que su nombre sigue en auge.
En el segundo turno, no dudó y en el primer pitcheo de Jameson Taillon, una recta al centro del plato fue suficiente para enviar la pelota a volar a 401 pies, según Statcast, con una velocidad de salida de 106.8 mph.
“Estoy esperando este momento, cuando anuncien mi nombre aquí en el Tropicana y escuchar el rugir de la multitud”, expresó Caminero antes del juego, a través del intérprete Kevin Vera.
Si sigue a este ritmo, los rugidos de la afición no dejarán de escucharse. La joya dominicana de los Rays había pegado un jonrón solitario el domingo ante los Twins, y repitió en la jornada del lunes, consiguiendo su undécimo cuadrangular en juegos consecutivos.
“Me estoy sintiendo más cómodo”, dijo Caminero, quien empieza a afianzar su lugar en la alineación con un poder que ha cautivado a la MLB.
A pesar de que los equipos le han lanzado con más cautela este año, como refleja el hecho de que haya negociado seis boletos en sus primeros ocho juegos, Caminero continúa demostrando su destreza incluso cuando los lanzadores intentan alejarlo de la zona.
Según MLB Network, el joven prospecto ha tenido menos oportunidades de ver lanzamientos en la zona en comparación con la temporada pasada (39.2% frente al 49% de 2024).
Pero esa paciencia no le ha impedido sorprender con su poder. De hecho, ha demostrado que puede conectar pitcheos que pocos bateadores se atreverían a siquiera intentar.
Lectura de pitcheos
El domingo, le pegó un splitter que cayó a menos de un metro del suelo para su jonrón, el más bajo conectado en la liga esta temporada. El lunes, un lanzamiento a 3.5 pies del suelo también terminó volando fuera del parque, demostrando su capacidad para hacer daño incluso con lanzamientos difíciles.
Para poner en perspectiva la magnitud de sus hazañas, ese jonrón del lunes se convirtió en la tercera mayor diferencia en altura de jonrones consecutivos en la historia de los Rays desde que Statcast empezó a rastrear estos datos, solo detrás de Corey Dickerson (2016 y 2017).
¿Qué significa esto? Que el trabajo de Caminero con el coach de bateo Chad Mottola está dando frutos, y que el futuro sigue siendo prometedor para este joven de 22 años, que continúa demostrando su poder con el madero.





