
La ONG global Plan International quiere aprovechar la gran atención que acapara el mundial de fútbol para exponer las desventajas que afectan a las niñas y adolescentes de América Latina e influir para generar cambios en favor de esta población, que enfrenta situaciones de embarazo temprano, matrimonio y uniones infantiles y violencia de género.
Se trata de la iniciativa regional «Cambiemos el Juego«, que se despliega en dos niveles: una campaña pública que utiliza el fútbol para visibilizar y generar conciencia de las brechas que enfrentan las niñas, y un proyecto de implementación en comunidades con mayor vulnerabilidad en cuatro países, informó este miércoles la organización.
La iniciativa se desplegará en el marco de los mundiales de masculino (2026) y femenino (2027), y aborda tres problemáticas que marcan la vida de las niñas en la región: los embarazos tempranos, los matrimonios y uniones infantiles forzadas, y la violencia basada en género.
«No le pedimos a las niñas que jueguen mejor: pedimos que se cambien las reglas para que puedan jugar en igualdad de condiciones.
Durante mucho tiempo se les ha pedido a las niñas que se adapten a un mundo que tiene unas reglas injustas para ellas, ‘Cambiemos el Juego‘ propone lo contrario: trabajar con las niñas, sus familias y sus comunidades para transformar las normas, las leyes y los entornos que hoy las dejan en desventaja», afirmó la directora Regional de Plan International para América Latina y El Caribe, Carmen Elena Alemán.
Desventajas y desigualdad
Para millones de niñas en América Latina y el Caribe, «el partido» o su vida comienza con las reglas en su contra: tienen menos oportunidades, menos seguridad, menos derechos y son menos valoradas, y no porque tengan menos talentos, sueños o capacidades, sino porque las reglas están diseñadas de manera que ellas siempre parten con desventaja, alerta la ONG.
Las cifras de distintas agencias de la ONU revelan esta realidad: en América Latina y el Caribe una niña entre 10 y 14 años da a luz cada 15 minutos; 1 de cada 4 se casa o une antes de cumplir 18 años; y 1 de cada 3 mujeres ha vivido violencia física o sexual a lo largo de su vida.
En este contexto, «Cambiemos el Juego» se desarrolla como proyecto en comunidades vulnerables de México, El Salvador, Perú y Paraguay, convirtiendo el fútbol en un entorno seguro, inclusivo y pedagógico donde las niñas desarrollan habilidades para la vida, conocimiento sobre sus derechos y capacidad de incidir en sus comunidades, aseguró la ONG.
- Esto, al tiempo que se trabaja en paralelo con familias, pares varones, entrenadoras y actores comunitarios para transformar el entorno que las rodea.
El proyecto, que se extenderá en estos cuatro países hasta el 2028, se desarrolla en alianza con organizaciones locales y aprovecha espacios ya existentes en las comunidades, como canchas, escuelas y centros comunitarios.
Las sesiones son facilitadas por entrenadoras de las propias comunidades, previamente capacitadas en la metodología, lo que permite que el conocimiento permanezca en el territorio y que el trabajo pueda sostenerse en el tiempo.
Plan International aseguró que en Nicaragua y Brasil, donde la metodología ya se implementó previamente, los resultados han sido concretos: más del 70 % de las participantes completa el proceso formativo, entre el 60 % y el 80 % reporta mejoras significativas en autoestima y capacidad de toma de decisiones, más del 50 % conoce sobre prevención de violencia.





