El consumo de cemento en la República Dominicana cerró el primer trimestre de 2026 con un volumen de ventas al mercado local que se ubicó en 1.5 millones de toneladas para un crecimiento de 6.0 %, de acuerdo con las cifras del Banco Central.
Este desempeño positivo se registra en un escenario internacional de alta incertidumbre, marcado por conflictos geopolíticos que podrían generar efectos indirectos sobre la economía.
“Para la industria cementera del país, este escenario demanda un monitoreo constante, dado que las presiones inflacionarias podrán incidir en los costos operativos y en la dinámica de ejecución de proyectos de construcción e infraestructura en el país”, afirmó Jorge David Pérez, presidente de la Asociación Dominicana de Productores de Cemento Portland (Adocem).



