En una industria en la que los Piratas acaban de garantizarle US$140 millones por nueve temporadas a Konnor Griffin (de apenas 19 años con solo seis juegos en MLB) y Seattle le entregó US$95 millones por ocho años a Colt Emerson sin haber debutado en Grandes Ligas, Junior Caminero sigue en el círculo de espera.
El mundo del béisbol se pregunta: ¿Cuánto vale Caminero ahora mismo?.
El antesalista tiene 22 años, pegó 45 jonrones y empujó 110 carreras en su primer año completo (2025), sin embargo su futuro contractual parece estar anclado al salario mínimo (US$780 mil).
Si sigue el curso normal del plan básico laboral de MLB, los Rays tienen control sobre Caminero hasta 2030.
El pelotero quisqueyano está a dos años de ser elegible para el arbitraje, y ni siquiera unas declaraciones de arraigo que dio al Tampa Bay Times en el Spring Training encontraron eco en las oficinas de St. Petersburgh.
“Me gustaría hablar de una extensión, pero no es mi decisión. Siento que esta es mi ciudad, amo Tampa”, dijo el capitaleño sin que desde la gerencia le hicieran un guiño.

Sin claridad
Antes del Opening Day, Erik Neander, presidente de operaciones de los Rays, dijo al mismo diario floridiano que el club “continuará avanzando y creciendo para tomar las mejores decisiones a largo plazo”, en las que incluyó a Caminero.
La directiva de los Rays, ahora bajo el mando de un grupo de inversionistas liderado por Patrick Zalupski, enfrenta un tablero financiero complejo.
Por un lado, la sombra del contrato de Wander Franco (11 años y 182 millones) sigue presente en los libros contables mientras el club podría buscar vías legales para anular US$164 millones restantes, pendientes del desenlace final del caso del pelotero en la justicia dominicana y con la MLB.
Por otro lado, la inversión de US$2,300 millones para el nuevo estadio en los terrenos de Hillsborough College exige una disciplina fiscal extrema.
Estos factores han condicionado, hasta ahora, cualquier oferta agresiva que emule los contratos de blindaje que la franquicia otorgó en el pasado.
Al analizar el modelo de extensión, surge la duda de si los Rays buscarán un acuerdo conservador al estilo de Evan Longoria (quien firmó dos extensiones por US$117 millones entre 2008 y 2012 ) o si se arriesgarán con un megapacto similar al de Franco.

Su enfoque
Una de las dudas que Caminero debe despejar este año es el tema de batear en la casa o en la ruta. Mientras que en el George M. Steinbrenner Field mostró una línea de élite de .313/.358/.595, su rendimiento en la ruta cayó a .218/.266/.477.
Sin embargo en cuanto a jonrones, la producción fue pareja, con 22 en casa, y 23 en la ruta. En 2026, esa cuenta está pareja.
La estrategia de su agente
El agente de Caminero, Rafa Nieves de Republik Sports, advirtió recientemente sobre la tardanza del equipo: “Sinceramente, cuando resuelvan sus incógnitas, podría ser demasiado tarde”. Nieves afirma que si se toma como base, tanto la extensión que en 2025 los Padres rubricaron con el prospecto de 21 años Jackson Merrill (nueve años por US$ 135 millones luego de debutar con un año completo en Las Mayores), como la de Boston con Roman Anthony (US$ 130 millones por ocho años), el piso para negociar una extensión con Caminero empezaría a partir de los US$ 150 millones.





