+El Banco Mundial (BM) reconoció las limitaciones de economías como la dominicana para costear la subida de los combustibles en medio de la crisis energética derivada de la guerra del Golfo Pérsico, tras proyectar un crecimiento para el país en torno al 3.6 % al cierre del 2026.
“Idealmente, la región debería tener espacio fiscal para poder gestionar estos costos adicionales”, señaló el economista en jefe del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, William Maloney.
En una rueda de prensa, Maloney sostuvo que los efectos inmediatos de esta crisis global, como los precios del crudo, afectarán muy fuertemente a países que intenten subsidiar el petróleo y el gas reduciendo, a su vez, el impacto en los consumidores, mientras que las tasas de inflación y de interés seguirán altas.
Por su parte, el organismo bajó en 0.9 puntos porcentuales su proyección para el país, cuando al principio de este año había estimado que el producto interno bruto (PIB) dominicano alcanzaría un 4.5 %. Para el 2027, anticipa que la nación registrará un crecimiento de 4.4 %.
El organismo espera que países como Argentina y Costa Rica tengan el mismo porcentaje de crecimiento de Quisqueya este año, aunque prevé variaciones para el próximo.
Menor crecimiento e inversión y altas tasas de interés en ALC
La entidad reconoce que, en el año en curso, América Latina y el Caribe enfrenta desafíos con un crecimiento limitado y anticipa que para este 2026 sólo registre un 2.1 %, porcentaje menor al 2025, generando que la región posea un PIB per cápita con avances mínimos.
En ese orden, Maloney sostiene que las tasas de interés por debajo de 2.5 % a largo plazo han aumentado en Latinoamérica, aunque se ha visto una reducción en las últimas semanas a un 2.3 % aproximadamente, y en el Caribe 2.5 %, sin tomar en cuenta a Guyana.
Esto debido al aumento de los combustibles, los costos de los fertilizantes y al persistente aumento de las tasas de interés.
Según el BM, la inversión continúa débil en la región, producto de que las empresas han adoptado una postura cautelosa frente al entorno externo difícil que experimentan, en el que se espera que las tasas de interés mundiales sigan altas, mientras que el crecimiento en las economías avanzadas y en China se desacelera, y la incertidumbre en la política comercial sigue.
“Las tensiones geopolíticas, abarcando el conflicto en el Medio Oriente, han generado un gran desafío al elevar los precios de la energía y arrastrar riesgos inflacionarios que podrían demorar la flexibilización monetaria, cuyos factores presionan a los gobiernos que ya operan bajo estrictas restricciones fiscales. Los coeficientes de deuda pública son elevados de acuerdo a los estándares históricos, y los altos pagos de intereses reducen el espacio para el gasto en infraestructura e inversión social, las áreas más críticas para el crecimiento a largo plazo”, sostuvo la entidad en un comunicado.
Para hacerle frente a estas problemáticas, el BM recomienda restaurar la confianza empresarial, impulsar la inversión privada y elevar la productividad.
Asimismo, puntualiza que América Latina cuenta con alrededor del 50 % de las reservas mundiales de litio, un tercio del cobre y una matriz energética limpia.
Maloney destaca: “Para que ALC aumente el crecimiento y diversifique sus economías, las políticas industriales o de productividad necesitan invertir en habilidades, apertura e instituciones sólidas, las condiciones que permiten a las empresas asumir riesgos, innovar, competir y crecer”.



