La digitalización ha transformado la forma de administrar el dinero. Hoy es posible realizar transferencias y consultar cuentas en pocos minutos, sin necesidad de trasladarse a una sucursal. Sin embargo, estas facilidades también exigen nuevos hábitos de seguridad.
Es una situación que se presenta en nivel global: los delincuentes aprovechan la confianza, la urgencia y la información personal para engañar a sus víctimas. Ante esta realidad, el Banco BHD implementa una estrategia transversal en toda la entidad para prevenir y reducir el fraude digital.
¿Cómo operan los fraudes digitales más frecuentes?
Aunque las modalidades de intentos de fraude varían, en la actualidad predominan aquellas en las que los atacantes buscan convencer a las personas de que una comunicación o solicitud es verdadera para así conseguir información confidencial o motivarlas a realizar transacciones.
Reconocer las diferentes modalidades de estafa y fraudes digitales es el primer paso para prevenirlas. Una comunicación que parece legítima no siempre lo es. Por eso la prevención del fraude digital no depende únicamente de cómo se utiliza la tecnología sino también de reconocer las amenazas, identificar características dudosas y desarrollar hábitos que permitan tomar decisiones sin prisa.
La confianza y la urgencia: elementos que facilitan el engaño
Una llamada o notificación sobre un supuesto bloqueo de cuenta o un mensaje solicitando la confirmación de una transacción son interacciones que incitan a la urgencia y pueden motivar una acción sin verificación.
Para reducir estos riesgos, el Banco BHD utiliza mecanismos de autenticación robusta, valida los dispositivos desde los que se realizan las operaciones y genera alertas o bloqueos preventivos cuando identifica señales de riesgo. También puede contactar a los usuarios para verificar transacciones e investigar los casos.
En respuesta a estos casos, el Banco BHD ha implementado mecanismos para evitar el impacto. Cristina García, vicepresidenta de Prevención de Crímenes Financieros del Banco BHD, establece que “utilizamos mecanismos de autenticación robustos, validaciones de los dispositivos desde donde nuestros clientes realizan sus transacciones; además, generamos alertas o bloqueos preventivos cuando identificamos alguna señal de riesgo. Contactamos al cliente por todos los canales posibles para confirmar operaciones y también hacemos investigaciones de los procesos que reportan nuestros clientes”.
Tener experiencia utilizando la tecnología no elimina el riesgo. Una persona puede conocer las recomendaciones de seguridad y aun así verse sorprendida por una situación diseñada para provocar una reacción inmediata. De ahí la importancia de detenerse, pensar y ponderar antes de actuar.


