La República Dominicana figura entre los 29 países de los que proceden hombres víctimas de trata de personas para incorporarlos a las fuerzas armadas rusas y enviarlos a combatir en Ucrania, según un informe de la Comisión Internacional Independiente de Investigación de las Naciones Unidas sobre Ucrania, divulgado este lunes.
La investigación encontró pruebas de que las autoridades rusas reclutaron a ciudadanos extranjeros mediante «engaños y presiones», con la participación de intermediarios que operaban en distintos países.
De acuerdo al documento, entre estos países figuran, además de República Dominicana, Azerbaiyán, Bangladés, Bielorrusia, Bolivia, Brasil, Botsuana, Camerún, Colombia, El Salvador, Ghana, Honduras, India, Jordania, Kenia, Marruecos, Nigeria, Perú, Filipinas, Sudáfrica, Somalia, Sri Lanka, Tayikistán, Túnez, Turquía, Uganda, Uzbekistán, Yemen y Zimbabue.
El informe describe un mecanismo en el que los reclutadores se presentaban como representantes de empresas legítimas y ayudaban a gestionar los documentos de viaje. Sin embargo, una vez que los hombres llegaban a Rusia, eran obligados a firmar contratos en ruso con el Ministerio de Defensa.
«Los agentes o agencias que se acercaron a los reclutas en distintos países se presentaron como empresas legítimas o respaldadas por el gobierno. Tramitaron visados y documentos de viaje para grupos de reclutas y, en algunos casos, viajaron con ellos», señala el informe de la ONU.
«A los reclutados de la República Dominicana, Colombia y Perú, la agencia de reclutamiento les dio instrucciones de viajar sin visado, utilizando documentación que presentaba el viaje como una visita turística a Turquía o a la Federación de Rusia», detalla el documento.
La Comisión Internacional Independiente de Investigación de las Naciones Unidas sobre Ucrania denunció que existía un alto grado de coordinación entre los intermediarios y las autoridades rusas.
Los hombres eran enviados al frente de batalla y asignados a tareas peligrosas. Algunos han muerto o desaparecido, mientras que otros se han rendido o han sido capturados por las fuerzas ucranianas.
Testimonio sobre el reclutamiento
Entre los testimonios recogidos figura el de una mujer de 35 años, esposa de un hombre reclutado en el Caribe. Según relató, a su pareja le quitaron el pasaporte y lo presionaron para que firmara un contrato escrito en un idioma que no entendía.
«Le quitaron el pasaporte y simplemente le dijeron que firmara aquí, aquí y aquí en el contrato. Estaba escrito únicamente en ruso. Se vio sometido a una presión enorme y no tuvo otra opción», declaró.
La comisión concluyó que estas prácticas constituyen trata de personas y reclamó que quienes hayan sido víctimas de ese delito sean liberados de las fuerzas armadas rusas.
El caso dominicano
En República Dominicana, familiares de hombres que viajaron a Rusia han denunciado que sus parientes recibieron ofertas de empleo como mecánicos, electricistas, soldadores y trabajadores de la construcción, pero terminaron vinculados al reclutamiento militar.
El pasado 19 de octubre, familiares marcharon en Haina, San Cristóbal, para pedir la intervención del Gobierno y el regreso de sus seres queridos. Algunos denunciaron dificultades para comunicarse con ellos y expresaron preocupación por su situación.
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores informó que gestionó el regreso de cuatro dominicanos que desistieron de incorporarse a las fuerzas militares rusas y no llegaron a firmar contratos militares.
Aunque el informe de la ONU identifica a República Dominicana entre los países afectados por estas prácticas, sus conclusiones generales no significan que la comisión haya verificado individualmente cada denuncia presentada por las familias dominicanas.
La ONU también denuncia ataques contra civiles
El informe aborda, además, los ataques rusos contra la infraestructura energética de Ucrania. La comisión concluyó que las autoridades rusas cometieron crímenes de guerra al dirigir intencionalmente ataques contra objetivos civiles y delitos de lesa humanidad por otros actos inhumanos mediante ataques continuos contra esa infraestructura.
Durante el invierno, cuando las temperaturas descendieron hasta los 21 grados Celsius bajo cero, millones de personas sufrieron prolongados cortes de electricidad, calefacción, agua y gas.
«El invierno pasado, cuando las temperaturas bajaron hasta los 21 °C bajo cero, millones de personas en Ucrania sufrieron prolongados cortes de calefacción, electricidad, agua y gas, y tuvieron que enfrentar condiciones de vida intolerables», explicó la ONU..
Los efectos fueron especialmente graves para las personas mayores, quienes tenían movilidad reducida y las familias con niños. La falta de electricidad también dificultó el uso de equipos médicos y el acceso a servicios esenciales.
Para evaluar las consecuencias de los ataques, la comisión recogió testimonios de 255 personas que pasaron el invierno en esas condiciones en nueve regiones ucranianas, además de declaraciones de autoridades, médicos y organizaciones no gubernamentales.
Los investigadores también examinaron ataques ucranianos contra infraestructura energética en Rusia y en territorios ocupados de Ucrania. Sin embargo, indicaron que no pudieron profundizar en sus efectos porque Rusia no permitió el acceso ni respondió a sus solicitudes de información.
La comisión reiteró que los ataques contra civiles y bienes de carácter civil están prohibidos por el derecho internacional y exigió que cesen. También pidió la liberación de todas las personas víctimas de trata que continúan en las fuerzas armadas rusas.


