Aunque la pobreza en países de América Latina y el Caribe, incluyendo República Dominicana, ha registrado reducciones “significativas”, una parte de sus poblaciones aún vive en condiciones de vulnerabilidad que la exponen a retrocesos ante eventos adversos.
Así lo indicó Almudena Fernández, economista jefa para América Latina y el Caribe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), durante la presentación del informe “Bajo presión: recalibrando el futuro del desarrollo en América Latina y el Caribe”, en el marco del evento “Ganancias Sostenibles 2026”, de la Red Nacional de Apoyo Empresarial a la Protección Ambiental (Ecored).
Durante la presentación, Fernández mostró datos que señalan que casi cinco de cada 10 personas en República Dominicana “no cuentan con los mecanismos de afrontamiento necesarios para resistir incluso un evento adverso moderado”.
Un evento adverso es descrito como una alteración intensa causada por fenómenos naturales o actividades humanas que genera emergencias o desastres.
“Vemos que América Latina y el Caribe es una región que logró reducir la pobreza de manera significativa. En la región, la pobreza pasó del 50 % en el 2000 a 25 % en el 2024, que es la última fecha de la que tenemos datos”, indicó.
La especialista señaló que esta reducción no estuvo acompañada, en la región ni en República Dominicana, por una disminución de quienes viven en una franja de vulnerabilidad.




