El Seguro Nacional de Salud (Senasa) es una empresa de 74 mil millones de pesos al año. Posee siete millones de afiliados y más de 12,000 prestadores de servicios de salud. Además, autoriza dos millones de servicios mensuales y registra ingresos por 6,000 millones de pesos al mes.
Por su dimensión, Senasa solo se compara con las tres empresas distribuidoras de electricidad juntas. La institución tiene más afiliados que el Ministerio de Educación, que cuenta con más de tres millones de estudiantes.
Un golpe bajo
La estafa mediante la Operación Cobra asciende a un perjuicio económico de unos 16 mil millones de pesos. A esto se suma el desvío de más de 148 millones de pesos a través de patronatos y la captación de más de 41 millones en autorizaciones médicas fraudulentas.
El impacto trasciende las pérdidas económicas, pues los fraudes afectaron a una institución que atiende, en su mayoría, a una población de escasos recursos. Senasa apoderó al Equipo de Recuperación de Patrimonio para representarla en el ámbito civil, mientras que el Ministerio Público lleva acciones en nombre de la institución.
El director de la institución, Edward Guzmán, explica que, además del déficit, se detectó una amplia cartera de prestadores privados con códigos autorizados para atender a pacientes del régimen subsidiado. Esto llevó a la cancelación y retiro de más de 75 códigos.


