Máximo goleador, futbolista con más partidos y dueño de buena parte de los principales registros de Argentina: Lionel Messi cierra este martes más de dos décadas con la Albiceleste con una colección de récords que se extiende también a las Copas del Mundo, la Copa América y las eliminatorias sudamericanas.
A falta de su partido de despedida —este martes ante Benín en Buenos Aires—el astro rosarino acumula 207 encuentros, 125 goles y 68 asistencias desde aquel accidentado debut ante Hungría en agosto de 2005, cuando fue expulsado apenas unos segundos después de ingresar al campo.
Ningún futbolista vistió tantas veces la camiseta de la selección argentina ni convirtió tantos goles. Messi aventaja ampliamente en la tabla de goleadores a Gabriel Batistuta, segundo con 54, y triplica a Sergio ‘Kun’ Agüero, tercero con 41.
En 2026, además, el delantero de 39 años del Inter Miami se convirtió, además, en el futbolista más veterano en marcar un gol con la selección argentina, superando al legendario Ángel Labruna.
Su huella excede, sin embargo, las estadísticas de la Albiceleste y alcanza algunos de los principales registros históricos del fútbol de selecciones.

El hombre récord de las Copas del Mundo
Messi tuvo minutos en seis Copas del Mundo, desde Alemania 2006 hasta Estados Unidos, México y Canadá 2026, una cifra que comparte con el portugués Cristiano Ronaldo.
Nadie, en cambio, jugó tantos partidos mundialistas como el argentino, que acumuló 34 y superó los 27 de Ronaldo y los 25 del alemán Lothar Matthäus.
También encabeza la clasificación histórica de victorias en la competición, con 23, seis más que el francés Kylian Mbappé y el alemán Miroslav Klose.
Su última participación le permitió, además, elevar su cuenta goleadora en Copas del Mundo hasta 21 tantos, ocho de ellos en esa edición, y terminar su carrera como segundo máximo artillero de la historia del torneo, solo por detrás de Mbappé.
Durante ese campeonato estableció también otra marca al encadenar nueve encuentros mundialistas marcando, una racha iniciada en los octavos de final de Catar 2022 y que se extendió hasta los octavos de 2026, con trece tantos en ese período.
El ’10’ es también el único futbolista que repartió asistencias en cinco Copas del Mundo y el único que logró marcar en la competición durante su adolescencia, su veintena y su treintena.
Dueño de la Copa América
La Copa América constituye otro territorio dominado estadísticamente por Messi, que disputó siete ediciones entre Venezuela 2007 y Estados Unidos 2024.
Sus 39 encuentros lo convierten en el futbolista con más presencias en la historia del torneo, por delante del chileno Sergio Livingstone, que jugó 34, y del brasileño Zizinho, con 33.

Messi acumuló además 25 victorias y 18 asistencias en la competición y convirtió catorce goles, cifra que lo coloca entre los principales artilleros históricos del certamen.
El rosarino disputó cinco finales: después de perder las de 2007, 2015 y 2016, levantó el trofeo en 2021 en el Maracaná de Río de Janeiro y volvió a hacerlo tres años después en Estados Unidos.
Récord también en las eliminatorias
Las clasificatorias sudamericanas para las Copas del Mundo tampoco escaparon al dominio estadístico de Messi.
El capitán argentino cerró su participación con 36 goles en 72 encuentros y se ubica como máximo artillero histórico de las eliminatorias de la Conmebol, con siete tantos de ventaja sobre el uruguayo Luis Suárez.
Sus 72 presencias le permitieron además igualar al ecuatoriano Iván Hurtado como el futbolista con más partidos disputados en la historia de las clasificatorias sudamericanas.
A esos registros con la selección absoluta se suman los títulos: las Copas América de 2021 y 2024, la Finalissima de 2022 y, sobre todo, el Mundial de Catar, en el que Argentina se coronó campeona después de 36 años.
Antes había celebrado también con las selecciones juveniles: fue campeón del Mundial sub-20 de Países Bajos en 2005 y conquistó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.
Más de veinte años después de aquel debut ante Hungría, Messi deja así una selección argentina en la que no solo acumuló trofeos, sino que reescribió prácticamente todos sus principales registros individuales y extendió su nombre a las páginas de récords de las mayores competiciones internacionales.



