
Reducir el peso de un teléfono en una milésima de gramo puede parecer irrelevante. Samsung asegura que repitió ese ejercicio sobre cientos de piezas hasta conseguir que su nuevo Galaxy Z Fold8 pese 201 gramos, 52 menos que el Fold5 y 75 menos que el primer Galaxy Fold presentado en 2019.
La reducción convirtió al Fold8 en el modelo más ligero de toda la familia y, según una investigación interna de Samsung realizada al 22 de julio de 2026, en el plegable tipo libro más ligero disponible comercialmente a nivel global.
La compañía revisó aproximadamente 270 componentes y más de 180 tipos de piezas auxiliares durante el proceso de rediseño.
La comparación con algunos de sus principales competidores permite dimensionar la diferencia. El Honor Magic V6 pesa aproximadamente 219 gramos; el Oppo Find N6, 225; el Google Pixel 11 Pro Fold, 239, y el iPhone Duo de Apple alcanza los 254 gramos, según las especificaciones de sus fabricantes.
La competencia, sin embargo, no se limita al peso. El Honor Magic V6 tiene un grosor de 8.75 milímetros cerrado y cuatro milímetros abierto, mientras que el Oppo Find N6 alcanza 8.93 y 4.21 milímetros, respectivamente. El Galaxy Z Fold8 mide 4.5 milímetros cuando está desplegado y cuenta con una pantalla interior de 7.6 pulgadas.
La evolución del Fold
El camino hacia un dispositivo más ligero no fue lineal.
El primer Galaxy Fold pesaba 276 gramos en 2019. El Galaxy Z Fold2 incluso aumentó hasta los 282 gramos antes de comenzar una reducción progresiva: 271 gramos en el Fold3, 263 en el Fold4, 253 en el Fold5, 239 en el Fold6 y 215 en el Fold7.
El Fold8 Ultra se mantiene en 215 gramos, mientras que el Fold8 baja hasta los 201 gramos.
Eso significa que Samsung ha reducido 81 gramos desde el punto de mayor peso de la familia, registrado con el Fold2. La diferencia equivale a cerca del 29 % del peso de aquel dispositivo.
Pero hacer más pequeño y ligero un plegable plantea un desafío adicional: los componentes deben soportar prácticamente las mismas fuerzas, temperaturas y ciclos de apertura y cierre dentro de un espacio cada vez menor.
Hasta 0.001 gramos
La estrategia de Samsung consistió primero en reducir peso en los componentes de mayor tamaño y después avanzar hacia piezas cada vez más pequeñas.
La empresa examinó unos 270 componentes y más de 180 tipos de elementos auxiliares, entre ellos la pantalla, la bisagra, las cámaras, las placas de circuito, antenas, soportes, cintas y sujetadores.
En algunos casos, la reducción obtenida fue de apenas 0.001 gramos.
La placa de circuito impreso fue rediseñada para eliminar circuitos innecesarios y aprovechar mejor el espacio. La antena MFC también fue modificada para disminuir las superposiciones con otros componentes.
Samsung eliminó alrededor de 15 tipos de piezas auxiliares y optimizó las restantes, consolidando componentes cuando fue posible.
Cada modificación puede parecer mínima de manera individual, pero al aplicarse sobre cientos de piezas termina generando una reducción significativa de peso.
Titanio más fino que un cabello
Otro de los cambios estuvo en los materiales.
Samsung incorporó la tecnología Flex Titanium, que utiliza una película de aleación de titanio con un grosor equivalente aproximadamente a un tercio del ancho de un cabello humano.
Algunas de las estructuras metálicas que sostienen la pantalla tienen alrededor de 0.2 milímetros de grosor.
El marco utiliza Advanced Armor Aluminum, un material diseñado para conservar resistencia con menor peso.
La disminución del grosor también obligó a modificar la gestión térmica. Un teléfono más delgado dispone de menos espacio para dispersar el calor producido por el procesador, las cámaras y otros componentes.
En el Galaxy Z Fold8 Ultra, por ejemplo, Samsung aumentó aproximadamente un 7 % el volumen de la capa de grafito destinada a disipar calor. Ese modelo incorpora además una batería de 5,000 mAh, una cámara principal de 200 megapíxeles y una ultra gran angular de 50 megapíxeles.
El Fold8 convencional cuenta con una batería de 4,800 mAh, para la cual Samsung promete hasta 26 horas de reproducción de video, además de una cámara principal de 50 megapíxeles.
Una competencia cada vez más estrecha
La reducción de peso ocurre en un momento en que el mercado de teléfonos plegables entra en una etapa de mayor competencia.
Apple presentó esta semana su primer teléfono plegable, el iPhone Duo, con una pantalla interna de 7.6 pulgadas, cuerpo de titanio y un peso de 254 gramos.
Google comercializa el Pixel 11 Pro Fold con pantalla interna de ocho pulgadas y 239 gramos, mientras Oppo y Honor también compiten por reducir el grosor y aumentar la capacidad de las baterías.
La batalla entre fabricantes ya no consiste solamente en demostrar que una pantalla puede doblarse. Después de varias generaciones, el objetivo es conseguir que un plegable se acerque, en peso y grosor, a la comodidad de un teléfono convencional.



