Un familiar de la mujer de 68 años encontrada muerta junto a uno de sus hijos en su apartamento creyó durante varios días que ambos habían salido de fin de semana. Sin embargo, días después, sus cuerpos fueron levantados con el de su mascota en un apartamento ubicado en la avenida Rómulo Betancourt, esquina Doctor Defilló, en el Distrito Nacional.
Víctor Mateo, dueño de una ferretería ubicada en el bloque de apartamentos, relató que un hijo de Lucinda, quien es militar, acudió ayer, martes, al lugar tras el hallazgo y explicó a las autoridades que había hablado con su madre por última vez el jueves 16 de julio.
Durante esa conversación, ella le comentó que se irían de fin de semana, por lo que el hombre asumió que esa era la razón por la que no lograba comunicarse con Lucinda Emelinda Rodríguez Restituyo ni Óscar Gabriel Curiel Rodríguez, de 41, en los días siguientes.
- «El hijo vino ayer, que es militar. Dijo que conversó con ella el jueves y ella le dijo: ‘Yo me voy a ir de fin de semana, nos vamos de fin de semana'», manifestó.
«Pensamos que era un ratón o varios»
Mientras la familia pensaba que ambos estaban fuera de la ciudad, en el edificio comenzó a percibirse un fuerte mal olor que inicialmente fue atribuido a la presencia de uno o varios ratones muertos.
Una residente contó a Diario Libre que revisó su apartamento y otras áreas comunes, convencida de que el hedor provenía de un animal. Sin embargo, al notar que el olor persistía y se intensificaba, la preocupación aumentó entre los residentes.
«Busqué por todos lados porque pensé que era un ratón, dije le echaron veneno. Tengo dos niñas pequeñas y me preocupaba el olor. Eso es un peligro», expresó la mujer, quien no quiso identificarse.



