Tres semanas después del terremoto que sacudió a Venezuela, el principal desafío para la diáspora venezolana en República Dominicana ya no es reunir alimentos, medicamentos e insumos, sino conseguir los recursos para transportarlos hasta las comunidades afectadas.
Diario Libre visitó el centro de acopio habilitado en la plaza Sambil Santo Domingo, uno de varios que permanecen operando en el país, donde los voluntarios explicaron que, aunque las donaciones han disminuido con relación a los primeros días de la emergencia, han logrado reunir una cantidad importante de ayuda que ahora necesita ser enviada a Venezuela.
Los coordinadores indicaron que el primer cargamento pudo salir gracias a una donación, pero los próximos envíos dependerán de los fondos que logren recaudar para cubrir el transporte marítimo.
Según explicaron, cada contenedor tiene un costo aproximado de 4,500 dólares, por lo que realizan gestiones con empresarios y colaboradores para financiar los próximos despachos.


