La República Dominicana tiene la ventaja geográfica para aprovechar el nearshoring, pero debe mejorar en varios indicadores clave y continuar fortaleciendo otros, además de superar retos vinculados a la capacitación de los recursos humanos y de factores competitivos, como la infraestructura energética.
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Los indicadores, que miden a 20 naciones de la región y ubican al país en la posición 12 entre las de mejor puntaje promedio, los recoge el informe “La integración de América Latina y el Caribe en el nuevo orden internacional”, elaborado por el Centro Latinoamericano de Políticas Económicas y Sociales (Clapes UC), mientras que desde el sector privado y el público se ven otros retos que debe superar la economía nacional para lograr mayor beneficio de esa tendencia.
Aunque con una ubicación que puede convertirlo en puente para las economías latinoamericanas con el norte del continente y con naciones europeas y hasta asiáticas, el país figura con un promedio de -0.3 en los índices clave para el nearshoring: el de desempeño logístico, el de desarrollo financiero, y el de estado de derecho, la estabilidad política y el de derecho de propiedad, de acuerdo con el documento.
Lo que ve el sector privado
Tanto el sector público como el privado llevan varios años impulsado el nearshoring en el escenario local.
El presidente de la Asociación de Zonas Francas del Cibao (Azocibao), Marco Cabral, sostiene que el país cuenta con condiciones para aprovechar la tendencia, como un marco legal e institucional favorable a la inversión, especialmente a través del régimen de zonas francas, aunque considera que se deben profundizar acciones para convertir esa ventaja potencial en una estrategia de desarrollo más robusta y sostenible.
Cita entre los principales desafíos la formación de capital humano especializado en áreas técnicas, ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas, manufactura avanzada, robótica y servicios globales para captar inversiones extranjeras y posicionarse como un destino atractivo para empresas tecnológicas que buscan relocalizar sus operaciones.
Sin embargo, considera que el principal reto para que el país sea más atractivo frente al nearshoring es fortalecer los factores que inciden directamente en la competitividad, como la reducción de la burocracia, la agilización de permisos, la mejora de la infraestructura energética y logística.


