“Hoy, a todo el que le haya perjudicado este proceso de transformación de Ciudad Colonial, yo le quiero pedir disculpas públicamente. Espero que sepan que lo estamos haciendo con amor y con sensibilidad”.
Con estas palabras el ministro de turismo, David Collado, expresó su pesar, este viernes, por cómo el largo tiempo de remodelación de la Ciudad Colonial ha afectado a muchos negocios de los alrededores.
El funcionario realizó la entrega del remozamiento del Alcázar de Colón, que contó con una inversión de más de 100 millones de pesos para su restauración, con la colaboración del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El monumento colonial se remonta a los inicios de la conquista y dominación española en América y fue declarado como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
“Yo fui emprendedor y cuando cerraban una calle en la Duarte, que yo tenía tienda de celulares, se me ponía todo difícil ya que los préstamos no paran, la nómina no para y hay que tener ese sentimiento de sensibilidad dentro de nosotros con los demás”, expresó el funcionario.
Los comentarios del ministro vienen a raíz de que varios comerciantes de la Ciudad Colonial han denunciado que los prolongados trabajos de remozamiento y cableado subterráneo han provocado la quiebra y cierre de decenas de negocios en vías icónicas como la calle El Conde. Los propietarios han afirmado que el polvo, las calles destruidas y la falta de parqueos han desplomado sus ventas.
Restauración
En palabras de Juan Mubarak, quien es el director nacional de Patrimonio Monumental, la restauración del alcázar ha requerido un proceso altamente especializado que ha permitido conservar su esencia histórica, a la vez que incorpora las condiciones necesarias para poder garantizar su preservación hacia el futuro.
“Este es uno de los sitios más visitados del país y, por lo tanto, se está entregando la intervención de infraestructura para la museografía, que ya arrancó. Está funcionando muy bien todo ese proceso”, explicó Mubarak.
El director de Patrimonio explicó que por muchos años el monumento había sido olvidado y descuidado y que, de no haber sido declarado como patrimonio nacional en 1870, la población no lo tendría hoy día para su disfrute.
“El alcázar fue Casa de Gobierno y luego quedó abandonado. El deterioro fue tan grande que en 1870 se nombró patrimonio nacional. Gracias a ese nombramiento existe el Palacio Virreinal”, afirmó el director.
La restauración anterior fue hace más de 70 años
Mubarak aseguró que la última remodelación que se le hizo al alcázar fue durante la era de Trujillo, quién mandó a buscar al arquitecto español Javier Barroso para que llevara a cabo esa obra entre 1955 y 1956.
“La primera gran modificación que se le hace al Palacio es en 1955, que termina en el 56, y la hace Javier Barroso, un arquitecto conservador que viene mandado por el jefe de Gobierno de España, solicitado por el gobierno dominicano en ese momento”, comentó.



