De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en el 2025 Brasil concentró el 40 % de la inversión extranjera directa (IED) dirigida hacia América Latina y el Caribe, seguido de México (22.3 %), Chile (7.3 %), Perú (6.1 %) y Colombia (5.9 %). La República Dominicana captó un 2.6 %, por debajo de Costa Rica (2.9 %), pero por encima de Guatemala (1.0 %) y Panamá (0.5 %), entre otros países de la región.
La IED constituye una fuente importante de capital que contribuye a ampliar la capacidad productiva de una economía. Además de financiar nuevos proyectos, facilita la incorporación de tecnologías, conocimientos y mejores prácticas empresariales, favoreciendo mejores salarios, aumentos de productividad y mayor empleo formal.


