
Comiencen a hacer espacio en la lista de los grandes Knickerbockers: Karl-Anthony Towns ya merece un lugar entre ellos.
Por supuesto, lo mismo aplica para Jalen Brunson, OG Anunoby, Josh Hart y el resto de los integrantes del equipo que devolvió a Nueva York. Towns se convirtió el sábado en el segundo dominicano en levantar el trofeo Larry O’Brien, luego de que Al Horford lo hiciera con los Celtics de Boston en 2024.
El título representó la culminación perfecta de la ya brillante carrera del hijo de Karl Towns Sr. y Jacqueline Cruz-Towns. Su madre, lamentablemente fallecida, no pudo presenciar la consagración de su talentoso hijo, quien ocupa el puesto 24 entre los jugadores activos de la NBA con 16,384 puntos anotados.
El campeonato también ayuda a borrar parte del sabor amargo de su carrera universitaria, cuando el 4 de abril de 2015 sus Wildcats de Kentucky cayeron 71-64 ante Wisconsin en el Final Four de la NCAA.
Aunque apenas anotó dos puntos en el quinto partido de la final, Towns dejó una huella imborrable en la serie. Será recordado por el triple sobre la chicharra que lo llevó hasta la banca de los Spurs, por el espectacular donqueo acompañado de una mirada desafiante a Victor Wembanyama y por el golpe que recibió del francés en la mandíbula, acción sancionada como falta flagrante.
Más importante aún fue el desvío que realizó sobre el saque de Dylan Harper cuando restaban 1.2 segundos en el cuarto juego. La acción impidió que el balón llegara a Stephon Castle, quien tenía una clara oportunidad de anotar y arruinar el gran tapeo de OG Anunoby que colocó la serie 3-1.
El dominicano asumió un rol diferente al de otras etapas de su carrera. Acostumbrado a ser una de las principales opciones ofensivas, Mike Brown lo utilizó con frecuencia como un centro pasador (point center).
Towns concluyó la serie final con promedios de 13.0 puntos, 10.6 rebotes y 2.4 asistencias por partido. Ya adelantó que traerá el trofeo Larry O’Brien a República Dominicana, sin olvidar a Santiago, la provincia natal de su madre.
-
Antes, el centro que fue considerado el Jugador Más Valioso tras los dos primeros partidos desfilará por las calles de Manhattan en la tradicional ticker-tape parade de los Knicks, una celebración reservada para los grandes acontecimientos en la historia de Nueva York.




