Eran las 4:45 de la tarde y en el lobby del Hotel Sheraton Santo Domingo aparece la imagen, caminando con bastón, del héroe nacional y único que aún sobrevive de los participantes en la gesta del 14 de Junio de 1959, don Delio Gómez Ochoa.
El encuentro se produjo gracias a Miguel Mejía, presidente del Movimiento Izquierda Unida (MIU), quien mantiene una vieja amistad con el también Comandante de la Revolución cubana, quien participó y combatió al lado de Fidel Castro, Ernesto (Che) Guevara y Camilo Cienfuegos. En esa ocasión, vino al país a la puesta en circulación del libro «La suerte de sobrevivir», del periodista cubano Wilmer Rodríguez Fernández, donde narra detalles de horas de entrevistas con Gómez Ochoa y sobre la gesta del 14 de Junio de 1959.
Idea de la expedición
Conversando sobre su experiencia, empieza a detallar los hechos y explica: “El verdadero ideólogo de la gesta del 14 de Junio fue Enrique Jiménez Moya”.
Cuenta que, después del triunfo de la Revolución cubana, Jiménez Moya le dijo a Fidel Castro que, una vez derrocado Fulgencio Batista en Cuba, Trujillo tenía que ser el próximo en caer. De ahí surge la idea de formar el Ejército de Liberación Dominicana, para venir a combatir la dictadura y ponerle fin al régimen de Rafael Leónidas Trujillo.
De memoria prodigiosa, recuerda que en enero de 1959, el primer viaje al exterior de Fidel Castro fue a Caracas para reunirse con el presidente Rómulo Betancourt y coordinar apoyo de Venezuela para la expedición del 14 de Junio, y que recibieron un importante donativo de armas, por parte del contralmirante Enrique Larrazabal, de la Armada venezolana.
Aterrizaje y captura
“El 14 de Junio de 1959 nosotros nos montamos en el avión con nuestras armas y estábamos supuestos a aterrizar en el valle de San Juan, para subir desde el sur hacia Santo Domingo e ir ganando terreno y apoyo de los campesinos dominicanos para derrocar a Trujillo, pero por una situación que todavía al día de hoy desconozco, fue en pleno vuelo, que Juan de Dios Ventura Simó, piloto del avión Curtis C-46 y el propio Jiménez Moya, que estaba en la cabina de mando, nos informaron que en lugar de San Juan, aterrizaríamos en la pista de Constanza, y así lo hicimos”.
Señala que varios días después, fruto de las dificultades naturales de la zona y la dispersión que sufrieron unos 50 hombres que vinieron en el avión, fueron capturados por las fuerzas trujillistas.
- Los únicos sobrevivientes fueron Gómez Ochoa, Mayobanex Vargas, Poncio Pou Saleta, Francisco Medrano Germán, Gonzalo Almonte Pacheco y el adolescente Pablito Mirabal.
Cuenta el comandante Gómez Ochoa que una vez apresados, fueron llevados a la Base Aérea de San Isidro, donde vio a Trujillo por primera vez. “Estábamos en una celda y nos mandaron a bañar y a cambiar con uniforme de guardia verde olivo. No entendíamos qué pasaba y por qué después de tantos golpes y torturas físicas, nos mandaron a cambiar de ropa, pero entonces nos sacaron a una explanada y nos pusieron de pie, a todos en una sola fila, uno al lado del otro, y entonces llegó Trujillo con su hijo Ramfis y varios militares generales y miembros de su escolta”.
Describe que minutos después, el tirano se colocó frente a él y mirándolo a los ojos se desarrolló el siguiente diálogo:
–Trujillo: “¿Entonces tú eres el famoso comandante Delio Gómez Ochoa de la Revolución Cubana?”
-Delio: “No sé si soy famoso, pero sí, yo soy Delio Gómez Ochoa”.
Trujillo: “¿Y a qué han venido ustedes para acá, a tratar de derrocarme?”
-Delio: “Sí, ese era el plan”.
–Trujillo: “¿Y este cagarruta, quién es y que hace aquí?” refiriéndose al adolescente Pablito Mirabal, que con apenas 15 años de edad, participó en la expedición, siendo el más joven de los combatientes expedicionarios.
-Pablito: “Yo soy Pablito Mirabal y quiero saber por qué a usted le dicen Chapita”.
Inmediatamente Trujillo se separó de los apresados sobrevivientes expedicionarios y se retiró subiendo unas escaleras y ellos fueron llevados de nuevo a sus celdas, para fines de torturas e interrogatorios.
14 de Junio: el legado que no debe morir
Las torturas
Nuestro héroe nacional rememora que desde la Base Aérea de San Isidro fueron trasladados a las cárceles del kilómetro 9 de la Autopista Duarte y también a la famosa Cárcel de la 40, que era un centro de torturas, ubicado en Santo Domingo.
Cuenta que le quemaban las uñas y se las sacaban con alicates. Que le apagaban cigarrillos en distintas partes del cuerpo. Que lo sentaron varias veces en la silla eléctrica. Que no lo dejaban dormir con constantes sonidos molestosos y que le daban poca agua, comida de mala calidad y que no los dejaban bañarse.
Sobre Cuba, Marco Rubio y sus 97 años
Don Delio Gómez Ochoa nació el 16 de septiembre de 1929, por lo que dentro de tres meses, cumplirá 97 años. Vive en La Habana y aunque no quiso inmiscuirse en analizar la situación actual, ni emitir juicios de valor sobre la actitud de los Estados Unidos para con su país natal, se limitó a decir lo siguiente: “Yo me siento bien y en salud, pero Cuba está pasando por su peor momento de la crisis, porque hoy es que se siente con mayor dureza y presión, los embates del embargo político, económico y social contra nuestro pueblo”.
Ante la pregunta de si esa situación no se debía en parte al abandono y falta de apoyo de países aliados como Rusia, China, Korea del Norte, Vietnam, respondió: “Usted me dijo que esta entrevista era para hablar del 14 de Junio, no de la situación de Cuba. Yo no tengo calidad ni autorización para referirme a temas políticos de mi país”.
Ante su negativa, decidí entonces concentrarme al ciento por ciento en la parte histórica de la entrevista, no sin antes decirle: “Pero permítame una sola pregunta y si quiere me la responde y si no, la retiro, dígame esto: ¿Usted se imaginó alguna vez, en sus 97 años de vida, que vería a un hijo de cubanos, ser secretario de Estado de los Estados Unidos?», a lo que me respondió: “No, nunca me lo hubiera imaginado, pero ahora vamos a hablar del 14 de Junio de 1959, por favor…”, enfatiza el excombatiente.
La República Dominicana y sobre todo las nuevas generaciones, deben aprender esta parte importante y fundamental de nuestra historia y agradecer el valor y el sacrificio de estos hombres que ofrecieron sus vidas en favor de la libertad y la democracia.



